sábado, 22 de agosto de 2026

Crítica de The Bodyguard (China, 2024) de Qin Pengfei

Qin Pengfei continúa demostrando con The Bodyguard por qué se ha convertido en uno de los nombres más interesantes de la nueva ola del cine de acción chino, aunque en esta ocasión el resultado sea algo más irregular que en trabajos como Fight Against Evil 2, Curbing Violence o Black Storm.

La protagonista absoluta es Qu Jingjing, estupenda como una antigua francotiradora de las fuerzas especiales convertida en guardaespaldas. A su alrededor encontramos varios rostros habituales de esta nueva generación, como Ashton Chen en un pequeño pero sabroso papel y, sobre todo, Liu Fengchao, que aquí asciende de habitual matón o secundario de lujo a villano principal. El cambio le sienta estupendamente gracias a su carisma, aunque paradójicamente sus excelentes capacidades marciales podrían haberse aprovechado bastante más.

The Bodyguard tiene acción para dar y tomar. Quizá demasiada. Qin Pengfei parece más inspirado cuando encierra a sus personajes en espacios reducidos, donde su cámara puede acompañar cada golpe y aprovechar el escenario, que cuando traslada las peleas a espacios abiertos. Por ello, pese a contar con una cantidad ingente de acción, las coreografías resultan algo más irregulares que en sus mejores películas.

El argumento tampoco termina de estar demasiado claro. Hay intereses farmacéuticos, información científica, conspiraciones y traiciones, pero en realidad todo funciona como excusa para desarrollar una interminable caza del gato y el ratón entre buenos y malos.


La mejor escena de lucha:

Empate técnico. Por un lado, la espectacular pelea dentro de un coche, que inevitablemente recuerda a The Raid 2 y aprovecha magníficamente el reducido espacio, aunque sin alcanzar aquella barbaridad.

Por otro, el excelente enfrentamiento entre Qu Jingjing y Yang Xing, otra magnífica pelea femenina que confirma (por enésima vez) el talento de Qin Pengfei para rodar combates en espacios cerrados.


Resumen:

The Bodyguard no está entre las mejores películas de Qin Pengfei. Su exceso de acción juega ocasionalmente en su contra y el argumento resulta bastante confuso, pero cuando acierta ofrece secuencias verdaderamente espectaculares.

Además, el cameo final de un personaje importante de otra cinta que no voy a revelar para no arruinar la sorpresa, continúa construyendo ese curioso universo compartido que Qin Pengfei parece estar creando alrededor de sus películas.

Para los seguidores de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, con combates físicos, contundentes y claras influencias de The Raid, resulta más que recomendable.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

No hay comentarios:

Publicar un comentario