Durante su retiro, Sakaguchi profundizó en el denominado Zero Range Combat, un sistema desarrollado junto a Yoshitaka Inagawa basado en movimientos extremadamente cortos, rápidos y explosivos. Y Re:Born parece construida precisamente para mostrarlo.
El resultado es una acción bastante diferente a la que estamos acostumbrados. Movimientos mínimos, ataques fulminantes, manipulación de extremidades y una velocidad extraordinaria sustituyen a las grandes patadas y acrobacias habituales del cine marcial.
Y Sakaguchi está espectacular.
Tiene potencia, velocidad, presencia física y un magnetismo enorme delante de la cámara. Pero tampoco hay que olvidar que es un intérprete con personalidad. Siempre he pensado que podría considerarse una especie de Scott Adkins japonés: un artista marcial extraordinario que, de haber nacido en otra época o dentro de una industria con mayor proyección internacional para este tipo de cine, posiblemente sería una gran estrella y no únicamente una figura de culto.
Detrás de la cámara tenemos además a Yuji Shimomura, uno de los grandes nombres de la acción japonesa y precisamente el hombre que había coreografiado Versus. Por ello resulta imposible no considerar Re:Born una especie de heredera espiritual de aquella película. Argumentalmente son diferentes (aunque no tanto conceptualmente) y aquí tenemos mucho gore, pero Sakaguchi, Shimomura, la energía de la acción y, curiosamente, otra vez el bosque establecen una conexión inevitable.
El problema está en el guion. Las motivaciones y relaciones entre personajes permanecen demasiado difusas y la película obliga al espectador a rellenar numerosos huecos. Eso no tendría por qué ser negativo, pero termina provocando que la impresionante explosión de acción de sus últimos 45 minutos resulte algo vacía emocionalmente.
La mejor escena de acción:
Para mí no es una pelea concreta, sino todo el larguísimo bloque que transcurre en el bosque antes del enfrentamiento final.
Ahí está el alma de Re:Born.
Sakaguchi atraviesa el bosque enfrentándose a enemigos prácticamente sin descanso mientras Shimomura puede desarrollar todas las posibilidades del Zero Range Combat. La velocidad, utilización del entorno, desplazamientos y sucesión constante de adversarios convierten la secuencia en una auténtica exhibición.
Y resulta inevitable volver a pensar en Versus: otra vez Tak Sakaguchi, otra vez Yuji Shimomura y otra vez un bosque convertido en gigantesco escenario para repartir hostias.
Resumen:
Re:Born es original, diferente y contiene momentos de acción absolutamente extraordinarios. Yuji Shimomura realiza un trabajo formidable y Tak Sakaguchi demuestra por qué sigue siendo una de las figuras de culto más fascinantes del cine de acción japonés.
Con una historia más sólida y personajes mejor desarrollados podría haber sido mucho más.
Aun así, para los aficionados al cine de acción japonés, Yuji Shimomura o Tak Sakaguchi, es de visionado obligatorio.
Nivel de hostias: 🥊🥊🥊
No hay comentarios:
Publicar un comentario