jueves, 20 de agosto de 2026

Crítica de La Furia de Chicago (Hong Kong - Estados Unidos, 1980) con Jackie Chan

Primer asalto serio de Jackie Chan a Hollywood... y sonoro fracaso.

Sobre el papel, la película tenía bastantes papeletas para funcionar. Robert Clouse había dirigido a Bruce Lee en Operación Dragón y Jackie llegaba a Estados Unidos convertido ya en una gran estrella del cine de Hong Kong. Además, la cinta intenta aprovechar buena parte de aquello que lo había hecho famoso: talento natural para la comedia, acrobacias circenses, buenas coreografías y escenas de riesgo ejecutadas por el propio actor.

El problema es que todo aparece demasiado domesticado para el mercado norteamericano. Las peleas son más lentas, el ritmo menos explosivo y el potencial físico de Jackie apenas llega a desplegarse como debería.

Tampoco ayuda un guion bastante previsible y algo blando, aunque tenga algunos momentos cómicos efectivos. La presencia de Mako como instructor aporta algo de carisma y la película conserva ese tono desvergonzado propio de muchas comedias estadounidenses de principios de los ochenta.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es probablemente el momento donde Jackie puede lucirse algo más, aunque incluso ahí queda lejos de la velocidad, creatividad y espectacularidad que mostraba por aquellos mismos años en Hong Kong.


Resumen:

La furia de Chicago fue un intento fallido de adaptar a Jackie Chan al mercado estadounidense, en lugar de permitir que Hollywood se adaptara a Jackie Chan.

No es tan mala como a veces se dice y, de hecho, resulta bastante entretenida, pero sí queda muy por debajo de lo que el actor era capaz de ofrecer entonces.

Un aprobado justo. Jackie tendría que esperar muchos años antes de conquistar definitivamente Occidente.


Nivel de hostias: 🥊🥊

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