lunes, 24 de agosto de 2026

Crítica de Presa Mortal (Estados Unidos, 1987) de David A. Prior

Presa mortal puede ser una película de culto para los amantes del cine trash y del «tan mala que resulta buena». Para mí, sin embargo, es un producto horrendo, repulsivo y casi un insulto al arte cinematográfico.

David A. Prior escribe y dirige esta baratísima variación de El malvado Zaroff, transformada en una especie de Rambo de saldo: un grupo de mercenarios secuestra a Mike Danton para utilizarlo como presa humana, sin sospechar que han elegido al tipo equivocado.

Y acción hay muchísima. El problema es que prácticamente toda es mala. Tiroteos, explosiones y abundantes enfrentamientos cuerpo a cuerpo se suceden con una planificación pobre, montaje rudimentario y una puesta en escena que provo
ca bastante más risa que emoción. El propio David A. Prior reconocería que las peleas se improvisaban básicamente preparando unos pocos movimientos, rodándolos y pasando a los siguientes.

Ted Prior, hermano del director, posee al menos una presencia física imponente y pasa buena parte de la película exhibiendo una musculatura digna del cine de acción de aquellos años. Pero poco más.


La mejor escena de lucha:

Probablemente el enfrentamiento final entre Danton y Thornton, más por ser uno de los pocos momentos en los que la película intenta construir un combate cuerpo a cuerpo propiamente dicho que por su calidad real.

Incluso entonces, la coreografía y la realización continúan siendo paupérrimas.


Resumen:

Presa mortal es barata, cutre, mal interpretada, peor rodada y llena de una acción que rara vez transmite la más mínima sensación de peligro.

Entiendo perfectamente que haya alcanzado cierto estatus de culto precisamente por sus excesos y su incompetencia —incluso su recepción popular actual conserva ese componente de «tan mala que es divertida»—, pero conmigo no funciona.

Un auténtico desastre.


Nivel de hostias: 🥊

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