Zhang San Feng, también conocida como The Tai Chi Master, era una película que tenía especialmente ganas de ver por la presencia de Cheng Siyu, uno de los directores que más interés me despiertan dentro de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino. Y lo cierto es que terminó sorprendiéndome para bien.
Estamos ante un wuxia fantástico con un uso muy abundante de cables, así que quienes no soporten el wire-fu ya saben perfectamente lo que van a encontrar. Aun así, las escenas de acción están bien resueltas y algunas llegan a ser realmente espectaculares.
El protagonista, Wu Yue, funciona bastante bien gracias a su presencia física y suficiente carisma para sostener tanto las escenas dramáticas como los combates. La historia pierde algo de fuerza a mitad del metraje, pero al menos resulta relativamente sencilla de seguir, algo que se agradece especialmente en determinadas producciones chinas de fantasía donde nombres, personajes y conspiraciones pueden acabar convirtiéndose en un auténtico laberinto.
Cheng Siyu codirige junto a Lin Zhenzhao y vuelve a demostrar que es un nombre a seguir. Hay imaginación visual y una voluntad evidente de ofrecer espectáculo incluso con recursos relativamente limitados.
La mejor escena de lucha:
Sin ninguna duda, el espectacular asedio inicial a la ciudad amurallada.
Es además una fantástica presentación de buena parte de los protagonistas y antagonistas. Curiosamente, aquí la acción está bastante más pegada al suelo que en el resto de la película, con menos fantasía y una fisicidad mucho más contundente.
La secuencia es un magnífico ejemplo de montaje, planificación y ejecución. La cámara se introduce constantemente entre los combatientes, acompaña los desplazamientos y consigue mantener la claridad incluso cuando el caos aumenta, recordando por momentos a la forma de rodar de Gareth Evans.
Precisamente por eso resulta una pena que la película cambie después tanto de tono y se entregue mucho más al wire-fu y la fantasía. Ese arranque prometía una película incluso mejor.
Resumen:
Zhang San Feng no es ningún clásico del wuxia, pero sí una propuesta bastante entretenida y visualmente ambiciosa.
Tiene buenos combates, un Wu Yue convincente y un comienzo extraordinario, aunque posteriormente pierde algo de ritmo y abusa demasiado de los cables.
Muy recomendable para quienes disfrutaron con películas como As God o los wuxia protagonizados por Miao Xie, y una muestra del talento del por entonces jovencísimo Cheng Siyu como director dentro de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.
Nivel de hostias: 🥊🥊🥊
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