Inspirada en el universo creado por Mamoru Oshii, estamos ante una mezcla de ciencia ficción distópica y acción que por momentos recuerda cinematográficamente a Robocop o Terminator, aunque filtrada por la impecable sensibilidad visual de Kim Jee-woon.
Y precisamente ahí reside uno de sus mayores atractivos. Kim siempre ha demostrado una capacidad extraordinaria para rodar acción —desde A Bittersweet Life hasta I Saw the Devil—, pero pocas veces ha realizado películas tan directamente entregadas al espectáculo físico como El Bueno, el Malo y el Raro y esta Illang. Su composición de planos, movimientos de cámara y control del espacio vuelven a estar a un nivel altísimo.
Gang Dong-won funciona además muy bien como protagonista, aportando esa presencia estoica y contenida que exige un personaje atrapado entre conspiraciones, lealtades y una maquinaria militar deshumanizada.
La película funciona mejor cuando abandona parcialmente su densa trama política y se entrega a la acción pura.
La mejor escena de lucha:
Me quedo con el enfrentamiento dentro del edificio, inmediatamente antes del espectacular salto por la ventana. Kim Jee-woon combina espacio cerrado, movimiento y violencia con una claridad extraordinaria.
Muy cerca queda el enfrentamiento final con las armaduras, un duelo pesado, mecánico y brutal que desprende un delicioso aroma ochentero y recuerda inevitablemente a cierta ciencia ficción de acción de aquella década.
Resumen:
Illang quizá no esté entre las grandes obras de Kim Jee-woon, pero es una película visualmente magnífica y mucho más interesante de lo que su reputación indica.
Su trama puede resultar algo fría y excesivamente compleja, pero la fantástica puesta en escena, Gang Dong-won y unas secuencias de acción soberbias compensan buena parte de sus defectos.
Muy recomendable para amantes de la ciencia ficción de acción y seguidores de Kim Jee-woon.
Nivel de hostias: 🥊🥊🥊
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