En lugar de centrarse en las artes marciales o la aventura, la película dedica demasiado tiempo a una comedia bastante burda, una historia romántica poco convincente y unos combates deliberadamente cómicos que rara vez consiguen transmitir auténtica emoción.
Eso no sería necesariamente un problema si las escenas de acción fueran especialmente brillantes, pero las coreografías apenas pasan de correctas. El tono exageradamente humorístico resta contundencia a los golpes y deja bastante poco a lo que agarrarse para el aficionado a las artes marciales.
Su principal salvación es, sin duda, Miao Xie. Incluso con un material tan limitado, su carisma y capacidad interpretativa lo colocan claramente por encima de la media de los protagonistas del streaming chino de aquella época.
La mejor escena de lucha:
La especie de torneo de artes marciales organizado por el banco es, para mí, el momento más interesante de la película.
Y la gran sorpresa es la aparición de Dick Wei, toda una figura histórica del cine de artes marciales de Hong Kong y rostro inolvidable para quienes crecimos viendo el cine de acción de los años ochenta y noventa.
Pese a su edad, Wei sigue repartiendo estopa con una soltura admirable y su presencia eleva inmediatamente la escena. Ver a los distintos personajes enfrentándose a semejante veterano resulta probablemente mucho más emocionante para el aficionado al género que cualquier elemento de la propia historia.
Resumen:
The Knight in the White Night es una producción olvidable, con humor excesivo, romance poco creíble y unas peleas bastante mediocres.
Miao Xie consigue mantenerla mínimamente a flote y la inesperada presencia de Dick Wei aporta uno de esos pequeños regalos que los auténticos aficionados al cine marcial sabrán apreciar.
Nivel de hostias: 🥊🥊