Jackie Chan demuestra en la secuencia de la Ópera de Sídney por qué es, y siempre será, una leyenda del cine de acción.
El problema es que prácticamente todo lo que rodea a ese momento está muy por debajo de su nivel. Bleeding Steel mezcla ciencia ficción, melodrama y thriller de acción sin conseguir que ninguna de esas partes termine de encajar del todo.
El guion es flojo, los personajes apenas están desarrollados y el tono cambia constantemente, pasando de momentos supuestamente dramáticos a otros casi cómicos o directamente absurdos. La parte de ciencia ficción, además, está tratada de una forma bastante torpe y termina aportando más confusión que interés.
Afortunadamente, Jackie Chan todavía conserva una capacidad física sorprendente para su edad, y las escenas de acción coordinadas por el Jackie Chan Stunt Team son claramente lo mejor de la película.
La mejor escena de lucha:
Sin duda, toda la secuencia sobre el tejado de la Ópera de Sídney.
Jackie vuelve a jugarse el físico en un escenario espectacular, con una combinación de acrobacias, riesgo real y sentido del espectáculo que recuerda por momentos al Jackie de sus mejores años.
Es una escena tan buena que casi consigue justificar por sí sola aguantar todo lo demás.
Resumen:
Bleeding Steel es una película muy irregular, con una historia confusa, un melodrama poco convincente y una ciencia ficción bastante mal integrada.
Pero cuando Jackie Chan entra en acción, especialmente en la Ópera de Sídney, todavía demuestra que pocos pueden competir con él en presencia física y entrega.
Si tienes paciencia y aguante, esa secuencia puede compensar buena parte del resto.
Nivel de hostias: 🥊🥊