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jueves, 27 de agosto de 2026

Crítica de Acción Policial (China - Hong Kong, 2013) de Ding Sheng, con Jackie Chan

Entiendo perfectamente que en 2013 Jackie Chan ya estaba lejos de su mejor momento físico, pero después de la más que digna tercera entrega de La armadura de Dios, esperaba bastante más de esta reinterpretación de Police Story.

Porque, además, Acción Policial (también conocida como Police Story: Lockdown) está prácticamente desconectada del resto de la saga. No continúa realmente sus historias ni conserva demasiado de su espíritu, y para mí es claramente la peor entrega de la franquicia.

Ding Sheng apuesta por un tono más oscuro y serio, pero visualmente la película tiene demasiadas veces esa desagradable estética de producción americana de serie B destinada directamente a vídeo. La cámara al hombro, el montaje y una fotografía bastante poco atractiva perjudican especialmente a aquello que debería ser su principal atractivo: la acción.

Jackie continúa demostrando una capacidad física admirable para su edad, pero pocas veces la película sabe aprovecharla realmente.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el combate de Jackie Chan dentro de la jaula contra Liu Ye, planteado con un estilo mucho más cercano a las MMA que al kung-fu tradicional.

Es un enfrentamiento físico, duro y bastante más contenido que las clásicas peleas de Jackie. Precisamente por ello funciona y constituye el momento más épico de una película demasiado pobre en secuencias realmente memorables.


Resumen:

Acción Policial
intenta reinventar la saga mediante un tono más oscuro y realista, pero pierde por el camino prácticamente todo aquello que la hacía especial.

Floja, visualmente poco atractiva y con una acción muy por debajo de lo esperado.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de The Karate Kid (Estados Unidos - China - Hong Kong , 2010) con Jackie Chan

La versión de 2010 de Karate Kid es un remake hollywoodiense muy convencional, cargado de todos esos recursos emocionales tan habituales del cine familiar norteamericano: sentimentalismo, momentos diseñados para arrancar la lágrima y una estructura absolutamente previsible.

Puede resultar algo empalagosa, sí, pero al mismo tiempo es una película entretenida, muy bien producida y bastante eficaz dentro de lo que pretende ser.

El principal problema está, sorprendentemente, en las artes marciales. Porque aquí no estamos realmente ante karate, sino ante kung-fu, y precisamente el kung-fu está rodado de una forma bastante poco inspirada.

La cámara al hombro al estilo norteamericano y el montaje rápido interfieren constantemente en las coreografías. En lugar de permitir que los combates se desarrollen con continuidad, ritmo y claridad física, la película parece más interesada en destacar uno o dos golpes espectaculares antes de cortar inmediatamente.

Como consecuencia, muchas de las peleas pierden impacto y espectacularidad. Se echa mucho de menos la presencia de un auténtico director de acción detrás de la cámara.

La gran excepción es, por supuesto, Jackie Chan. Su sola presencia eleva la película, y además ofrece una interpretación bastante más contenida y dramática de lo habitual.

También merece una mención especial la excelente banda sonora de James Horner, que aporta mucha más emoción a determinadas escenas de la que probablemente tendría el propio guion por sí solo.


La mejor escena de lucha:

Sin ninguna duda, el enfrentamiento de Jackie Chan contra varios jóvenes.

Es el único momento donde las artes marciales parecen cobrar vida de verdad. Jackie controla el espacio, utiliza los movimientos de los rivales contra ellos y demuestra, incluso sin necesidad de grandes acrobacias, una comprensión física de la acción que el resto de la película no consigue alcanzar.


Resumen:

Karate Kid es un remake agradable, sentimental y técnicamente impecable, pero también una oportunidad desaprovechada.

Funciona bastante bien como película familiar, pero para una cinta construida alrededor del kung-fu, sus peleas simplemente no están rodadas con la claridad y el talento que merecían.

Eso sí, Jackie Chan y James Horner elevan considerablemente el conjunto.


Nivel de hostias: 🥊🥊

domingo, 23 de agosto de 2026

Crítica de Bleeding Steel (China - Hong Kong - Estados Unidos, 2017) con Jackie Chan

Jackie Chan demuestra en la secuencia de la Ópera de Sídney por qué es, y siempre será, una leyenda del cine de acción.

El problema es que prácticamente todo lo que rodea a ese momento está muy por debajo de su nivel. Bleeding Steel mezcla ciencia ficción, melodrama y thriller de acción sin conseguir que ninguna de esas partes termine de encajar del todo.

El guion es flojo, los personajes apenas están desarrollados y el tono cambia constantemente, pasando de momentos supuestamente dramáticos a otros casi cómicos o directamente absurdos. La parte de ciencia ficción, además, está tratada de una forma bastante torpe y termina aportando más confusión que interés.

Afortunadamente, Jackie Chan todavía conserva una capacidad física sorprendente para su edad, y las escenas de acción coordinadas por el Jackie Chan Stunt Team son claramente lo mejor de la película.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, toda la secuencia sobre el tejado de la Ópera de Sídney.

Jackie vuelve a jugarse el físico en un escenario espectacular, con una combinación de acrobacias, riesgo real y sentido del espectáculo que recuerda por momentos al Jackie de sus mejores años.

Es una escena tan buena que casi consigue justificar por sí sola aguantar todo lo demás.


Resumen:

Bleeding Steel es una película muy irregular, con una historia confusa, un melodrama poco convincente y una ciencia ficción bastante mal integrada.

Pero cuando Jackie Chan entra en acción, especialmente en la Ópera de Sídney, todavía demuestra que pocos pueden competir con él en presencia física y entrega.

Si tienes paciencia y aguante, esa secuencia puede compensar buena parte del resto.


Nivel de hostias: 🥊🥊

jueves, 20 de agosto de 2026

Crítica de City Hunter (Hong Kong - Japón, 1993) con Jackie Chan

City Hunter no es una de las películas más recordadas de Jackie Chan... Y con razón, porque desde luego no se encuentra entre sus mejores trabajos.

Lo que sí es esta adaptación del famoso manga japonés es probablemente una de las cintas más alocadas y surrealistas protagonizadas por la estrella de las artes marciales. Wong Jing traslada a imagen real buena parte del humor absurdo del material original, construyendo una sucesión de gags, parodias y situaciones completamente disparatadas.

Eso nos deja momentos inolvidables, como la célebre parodia de Street Fighter II —ver a Jackie Chan convertido en Chun-Li no tiene precio—, la pelea en el cine con Bruce Lee ejerciendo de improvisado mentor desde la pantalla o el delirante baile a lo Michael Jackson durante el tramo final.

Las acrobacias y peleas marca de la casa también están presentes, aunque en menor cantidad y con menos brillantez de lo habitual, ya que aquí la comedia domina claramente sobre las artes marciales.

El reparto también resulta curioso, con Richard Norton, Gary Daniels, Michael Wong y varias caras conocidas del cine de Hong Kong.


La mejor escena de lucha:

Probablemente el enfrentamiento final contra Richard Norton, especialmente por su mezcla de acción, humor y referencias pop (como la parodia antes mencionada). No es una de las grandes peleas de Jackie Chan, pero encaja perfectamente con el tono completamente desquiciado de la película.


Resumen:

City Hunter está lejos del mejor Jackie Chan, pero resulta tremendamente entretenida si se acepta su humor absurdo y su tono de parodia constante.

Irregular, ridícula y excesiva, sí... pero también muy divertida y con varias escenas absolutamente inolvidables.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítca de El Protector (The Protector) (Hong Kong - Estados Unidos, 1985) con Jackie Chan

Segundo asalto de Jackie Chan a Hollywood como protagonista tras el fiasco de La furia de Chicago, y nuevo fracaso comercial para Golden Harvest... aunque, en mi opinión, el resultado cinematográfico es bastante superior.

La película cuenta con numerosas escenas de riesgo ejecutadas con la habitual entrega de Jackie y un par de peleas bastante disfrutables, aunque sin alcanzar el nivel de sus mejores trabajos hongkoneses. Aquí se dejan algo más de lado las artes marciales para apostar por una acción más directa, violenta y típicamente occidental.

La historia no deja de ser otra buddy movie policíaca más, pero gana interés gracias a su traslado a Hong Kong y a las constantes peripecias físicas de Jackie. También ayuda mucho la presencia de Danny Aiello, que aporta carisma y una buena química con el protagonista.

James Glickenhaus rueda la acción con bastante oficio y dota a la película de un tono más duro y seco de lo habitual en Jackie Chan, algo que puede chocar a sus seguidores más clásicos, pero que también le da una personalidad propia.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es probablemente el mejor momento de artes marciales de la película, con Jackie Chan pudiendo mostrar algo más de velocidad y técnica. No llega a la brillantez de sus coreografías en Hong Kong, pero sí resulta contundente y bastante satisfactorio.


Resumen:

The Protector es una película bastante más interesante de lo que suele reconocerse.

Se aleja del Jackie Chan más cómico y acrobático para ofrecer un policíaco de acción más occidental, pero contiene suficientes escenas espectaculares, riesgo real y adrenalina como para merecer una reivindicación.

No está entre sus grandes obras, pero sí muy por encima de su anterior aventura americana.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de La Furia de Chicago (Hong Kong - Estados Unidos, 1980) con Jackie Chan

Primer asalto serio de Jackie Chan a Hollywood... y sonoro fracaso.

Sobre el papel, la película tenía bastantes papeletas para funcionar. Robert Clouse había dirigido a Bruce Lee en Operación Dragón y Jackie llegaba a Estados Unidos convertido ya en una gran estrella del cine de Hong Kong. Además, la cinta intenta aprovechar buena parte de aquello que lo había hecho famoso: talento natural para la comedia, acrobacias circenses, buenas coreografías y escenas de riesgo ejecutadas por el propio actor.

El problema es que todo aparece demasiado domesticado para el mercado norteamericano. Las peleas son más lentas, el ritmo menos explosivo y el potencial físico de Jackie apenas llega a desplegarse como debería.

Tampoco ayuda un guion bastante previsible y algo blando, aunque tenga algunos momentos cómicos efectivos. La presencia de Mako como instructor aporta algo de carisma y la película conserva ese tono desvergonzado propio de muchas comedias estadounidenses de principios de los ochenta.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es probablemente el momento donde Jackie puede lucirse algo más, aunque incluso ahí queda lejos de la velocidad, creatividad y espectacularidad que mostraba por aquellos mismos años en Hong Kong.


Resumen:

La furia de Chicago fue un intento fallido de adaptar a Jackie Chan al mercado estadounidense, en lugar de permitir que Hollywood se adaptara a Jackie Chan.

No es tan mala como a veces se dice y, de hecho, resulta bastante entretenida, pero sí queda muy por debajo de lo que el actor era capaz de ofrecer entonces.

Un aprobado justo. Jackie tendría que esperar muchos años antes de conquistar definitivamente Occidente.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de El Chino (Hong Kong, 1980) de Jackie Chan

Por fin, en su segunda película como director, Jackie Chan se desmarcó un poco de la fórmula argumental habitual del cine de kung-fu de la época para contarnos la historia de un joven huérfano educado en una escuela de artes marciales que intenta salvar el honor de uno de sus compañeros.

La película destaca por un estilo todavía más circense, físico y malabarístico que en trabajos anteriores del actor. A ello ayuda enormemente la presencia de su amigo y compañero Yuen Biao, uno de los intérpretes más acrobáticos de su generación. Juntos protagonizan algunos de los momentos más brillantes, divertidos y espectaculares de la cinta.

También se aprecia a un Jackie Chan cada vez más seguro detrás de las cámaras, con mayor control del ritmo cómico y de las coreografías.

El problema es que la historia pierde bastante fuerza a medida que avanza. La última parte resulta más desordenada y da cierta sensación de improvisación, como si la película no tuviera muy claro hacia dónde dirigirse.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el brutal enfrentamiento final entre Jackie Chan y Hwang In-shik. Es una pelea larguísima, agotadora y físicamente durísima, donde Jackie recibe una cantidad de castigo casi absurda antes de imponerse. Un combate magnífico que anticipa en cierto modo la resistencia física y el sufrimiento extremo que volveríamos a ver años después en La leyenda del luchador borracho.


Resumen:

The Young Master —titulada en España El Chino— no está entre las mejores películas dirigidas por Jackie Chan, pero sigue siendo una cinta muy recomendable.

Divertida, acrobática y con un combate final memorable, supone además un paso importante en la evolución del estilo que Jackie perfeccionaría durante los años ochenta.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Hiena Salvaje (Hong Kong - Corea del Sur, 1979) de Jackie Chan

El debut de Jackie Chan como director no supuso realmente una ruptura con respecto a las dos grandes películas que había rodado poco antes junto a Yuen Woo-Ping y que terminaron de consagrarlo como estrella de las artes marciales: La serpiente a la sombra del águila y El mono borracho en el ojo del tigre.

La buena noticia es que Jackie supo mantener prácticamente intacto el nivel de aquellas cintas gracias a unas escenas de acción magníficas, unas coreografías espectaculares y un uso del humor físico que ya empezaba a convertirse en auténtica marca de la casa.

El esquema argumental vuelve a ser el clásico de tantas películas de kung-fu de los setenta: joven impulsivo, entrenamiento, humillación, aprendizaje y enfrentamiento final. Sin embargo, todo está filtrado por la personalidad de Jackie Chan, que mezcla comedia, sentimentalismo y acción con una naturalidad que iría perfeccionando durante la década siguiente.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es claramente el gran momento de la película. Jackie despliega una combinación de velocidad, acrobacias, expresividad y técnica marcial que demuestra hasta qué punto ya dominaba no sólo la interpretación física, sino también la construcción visual de una pelea.


Resumen:

Hiena salvaje es una película fundamental dentro de la primera etapa de Jackie Chan.

No inventa nada nuevo respecto a sus grandes éxitos anteriores, pero confirma que Jackie era perfectamente capaz de mantener ese nivel sin Yuen Woo-Ping detrás de la cámara. Aquí demuestra ser tan eficaz como director y coreógrafo como lo era delante de ella.

Imprescindible para cualquier aficionado al kung-fu clásico y una de las mejores películas de su etapa setentera.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

Crítica de Spiritual Kung Fu (Hong Kong - Taiwán, 1978), con Jackie Chan

Dentro de las muchas películas que Lo Wei rodó a finales de los setenta aprovechando la fama creciente del talentoso Jackie Chan, Spiritual Kung Fu es probablemente una de las más disfrutables.

Eso no quiere decir que estemos ante una gran película de artes marciales, pero al menos resulta bastante divertida. A diferencia de otras cintas menos acertadas como Los Super Guardaespaldas o Meteoro Inmortal, aquí sí se aprovecha adecuadamente la vena cómica de Jackie Chan, terreno en el que el actor se mueve con absoluta naturalidad.

Otro aspecto destacable son los combates, bastante superiores a los que suelen encontrarse en otras películas dirigidas por Lo Wei. Además, aquí están algo mejor filmados, recurriendo con mayor frecuencia a planos generales que permiten apreciar realmente las coreografías y las capacidades físicas de Jackie, en lugar de esos incomprensibles planos medios o cortos que tantas veces restan espectacularidad a este tipo de escenas.

La historia, eso sí, es tremendamente previsible y todo el componente sobrenatural relacionado con los fantasmas resulta bastante ridículo, aunque termina aportando cierto encanto al conjunto.


La mejor escena de lucha:

El combate final es el momento donde mejor se aprovechan las habilidades de Jackie Chan, con una coreografía rápida, acrobática y mucho más cercana al estilo que terminaría definiendo su carrera.



Resumen:

Spiritual Kung Fu es una película menor dentro de la filmografía de Jackie Chan, pero también una de las colaboraciones más entretenidas que realizó con Lo Wei.

Su humor, sus buenas peleas y una puesta en escena algo más acertada de lo habitual compensan una historia bastante simple y unas apariciones fantasmales completamente disparatadas.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Los Superguardaespaldas (Hong Kong, 1978), con Jackie Chan

Otra de las muchas películas que Lo Wei rodó con Jackie Chan a finales de los setenta, aunque Magnificent Bodyguards presenta al menos un par de curiosidades que la hacen algo más interesante que otras colaboraciones entre ambos.

La primera es histórica: fue la primera película de Hong Kong rodada en 3D. Eso se nota constantemente en golpes dirigidos hacia la cámara, objetos lanzados contra el espectador y composiciones pensadas expresamente para aprovechar el efecto. El problema es que hoy resulta difícil disfrutarla tal y como fue concebida originalmente.

La segunda curiosidad es la presencia de Leung Siu-Lung, veterana estrella de las artes marciales que décadas más tarde Stephen Chow recuperaría para interpretar a La Bestia en Kung Fu Hustle. Aquí ya demuestra por qué fue un nombre importante del género, con un estilo de lucha potente y muy depurado.

Por desgracia, la dirección de Lo Wei vuelve a ser bastante torpe y resta fuerza a unas coreografías mucho más interesantes que la propia película. El argumento es sencillo, está contado de forma bastante atropellada y sólo consigue animarse en su tramo final gracias a unos giros tan tramposos como inesperados.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es claramente lo mejor de la película. Jackie Chan y Leung Siu-Lung tienen ocasión de lucirse más que en el resto del metraje, con una coreografía más rápida, técnica y vistosa.


Resumen:

Magnificent Bodyguards tiene cierto interés histórico por su uso pionero del 3D y por reunir a Jackie Chan con Leung Siu-Lung, pero como película resulta bastante mediocre.

Recomendable sólo para aficionados al kung-fu setentero y para completistas de Jackie Chan.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de El Mono Borracho en el Ojo del Tigre (Hong Kong, 1978), de Yuen Woo-Ping, con Jackie Chan

El esquema clásico del cine de kung-fu está aquí en toda su gloria: joven arrogante que abusa de su talento, joven arrogante que la pifia y es humillado, duro entrenamiento con un maestro excéntrico y, finalmente, transformación en héroe a través de un gran enfrentamiento final.

El mono borracho en el ojo del tigre sigue prácticamente al pie de la letra esta fórmula, por lo que argumentalmente no ofrece demasiadas sorpresas. Pero todo eso importa bastante poco cuando Jackie Chan entra en acción.

Aquí disfrutó de mucha más libertad que en películas anteriores como Meteoro inmortal o La mano de la muerte, desarrollando definitivamente esa mezcla tan personal de artes marciales, acrobacias y humor físico inspirado en los grandes cómicos del cine mudo.

El estilo del borracho se convirtió además en una de las señas de identidad más famosas de su carrera, imitado, homenajeado y reutilizado durante décadas.

La película puede resultar algo repetitiva y su estructura es tremendamente previsible, pero las constantes peleas, los entrenamientos y el humor hacen que el metraje avance con enorme facilidad.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es el gran momento de la película, con Jackie Chan utilizando todo lo aprendido durante su entrenamiento y desplegando el estilo borracho en una coreografía imaginativa, rapidísima y llena de personalidad.


Resumen:

Drunken Master es una de las mejores películas de la etapa clásica de Jackie Chan y una obra fundamental para entender el nacimiento del estilo que terminaría convirtiéndolo en una leyenda.

Puede que su argumento sea elemental, pero sus coreografías, su humor y el carisma de Jackie la convierten en una cinta absolutamente imprescindible para cualquier amante del cine de artes marciales.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊🥊

Crítica de Matar a Traición (Hong Kong - Corea del Sur, 1977), con Jackie Chan

Dentro de las mediocres películas que Jackie Chan rodó junto a Lo Wei a finales de los años setenta, Matar a traición no es precisamente de las peores.

Y eso se debe, sobre todo, a que cuenta con algunas escenas de lucha bastante aprovechables, especialmente un buen enfrentamiento final en el que Jackie empieza a dejar ver ese estilo acrobático, físico y mucho más dinámico que poco después explotaría definitivamente en películas como El mono borracho en el ojo del tigre.

También resulta curiosa la parte dedicada al entrenamiento del protagonista, con un Jackie Chan completamente desfigurado y sometido a una preparación tan dura como peculiar por parte de su maestra. Son pequeños detalles que aportan algo de personalidad a una película por lo demás bastante rutinaria.

El principal problema vuelve a estar en un argumento pobre, poco interesante y tremendamente olvidable, incapaz de mantener demasiado interés fuera de las secuencias de acción.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el combate final, donde Jackie Chan dispone de mayor libertad para demostrar su agilidad y empieza a anticipar parte del estilo que le convertiría poco después en una estrella. No es una coreografía extraordinaria, pero sí claramente lo mejor de la película.


Resumen:

Matar a traición es otra producción menor de la etapa de Jackie Chan con Lo Wei, aunque al menos contiene suficientes destellos de su talento físico como para resultar curiosa.

Poco recomendable para el espectador general, pero con cierto interés para los seguidores del actor que quieran descubrir sus primeros pasos antes de alcanzar la fama.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Meteoro Inmortal (Hong Kong - Taiwán, 1976), con Jackie Chan

Otra cinta bastante mediocre dirigida por el infame Lo Wei, que sin llegar a los desastres de otras películas perpetradas por él, tampoco consigue destacar prácticamente en ningún aspecto.

El principal atractivo está en la presencia de un jovencísimo Jackie Chan, todavía muy lejos de convertirse en la gran estrella de las artes marciales que todos conocemos, y además en un papel bastante sorprendente: ¡haciendo de villano!

Sólo por esa curiosidad la película ya tiene cierto interés para los seguidores más completistas de Jackie, pero poco más. El argumento resulta confuso, poco atractivo y tremendamente olvidable, mientras que muchas de las escenas de acción están rodadas con la habitual falta de inspiración de Lo Wei.

Aun así, la cinta conserva ese peculiar sabor cutre y casposo de muchas producciones hongkonesas de la época, que de alguna manera termina desprendiendo cierto encanto para quienes disfruten de este tipo de cine.



La mejor escena de lucha:

Las escenas protagonizadas por Jackie Chan son, sin duda, lo más interesante del conjunto. Aunque las coreografías todavía están lejos de la brillantez que alcanzaría pocos años después, su presencia física y agilidad consiguen destacar por encima del resto del reparto.


Resumen:

Una película mediocre, confusa y bastante mal rodada, cuyo principal valor reside en contemplar a un joven Jackie Chan interpretando un papel muy diferente al que posteriormente le haría famoso.

Recomendable únicamente para seguidores del actor o amantes del kung fu más añejo y casposo.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de La Mano de la Muerte (Hong Kong, 1976) de John Woo, con Jackie Chan

Temprana y única colaboración entre John Woo y Jackie Chan, realizada en una época en la que ninguno de los dos había terminado todavía de desarrollar el estilo que los convertiría en auténticas leyendas del cine de acción de Hong Kong.

Aun así, ya se percibe el talento de ambos. John Woo demuestra bastante solvencia a la hora de rodar acción y artes marciales, claramente por encima de otros realizadores contemporáneos mucho más funcionales como Lo Wei. Jackie Chan, por su parte, empieza a dejar muestras de ese estilo físico, acrobático y casi circense que más adelante explotaría hasta límites insospechados, aunque aquí todavía aparece de forma bastante contenida.

El principal problema está en el argumento, demasiado sencillo, previsible y, sobre todo, olvidable. Es una de esas películas que pueden entretener mientras duran, pero cuyo desarrollo se borra de la memoria poco después de terminarla.

También resulta curiosa la presencia de Sammo Hung, habitual compañero de Jackie Chan y otra pieza fundamental de aquella generación irrepetible del cine de Hong Kong.



La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final es el momento más destacado de la película, con una puesta en escena más dinámica y una mayor intensidad que el resto del metraje. No alcanza el nivel de lo que Jackie Chan ofrecería pocos años después, pero sí permite intuir buena parte de su potencial.


Resumen:

Hand of Death se deja ver y tiene un indudable interés histórico por reunir a John Woo, Jackie Chan y Sammo Hung antes de alcanzar la fama.

Como película, sin embargo, resulta demasiado simple y olvidable para destacar dentro de sus respectivas filmografías.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de El Despiadado (Taiwán - Hong Kong - Japón, 1976) con Jackie Chan

Esta temprana película de Jackie Chan como protagonista, conocida en España como El Despiadado y también como La Cámara de los 36 Hombres de Madera, es una de las propuestas más interesantes de sus primeros años antes de convertirse definitivamente en una estrella internacional de las artes marciales.

Chen Chi-Hwa demuestra aquí bastante oficio detrás de las cámaras, algo que también dejaría patente en otra de las mejores películas de esta primera etapa de Jackie Chan, El estilo de la serpiente y la grulla de Shaolin.

La historia sigue a un joven que intenta completar su formación en el templo Shaolin mientras busca respuestas sobre su pasado. No estamos todavía ante el Jackie Chan plenamente reconocible de sus obras posteriores, pero ya pueden apreciarse algunos elementos que acabarían definiendo su estilo, especialmente cierto sentido del humor y una enorme capacidad física.

El gran atractivo está, por supuesto, en las artes marciales. La película ofrece varias buenas secuencias de entrenamiento y combate, con una puesta en escena clásica y un Jackie todavía muy joven demostrando unas cualidades extraordinarias.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, la célebre secuencia de entrenamiento contra los hombres de madera de Shaolin. Es el momento más recordado de la película y uno de los mejores ejemplos del cine de entrenamiento marcial de aquella época.


Resumen:

Shaolin Wooden Men es una película muy recomendable para quienes quieran descubrir al Jackie Chan anterior a La serpiente a la sombra del águila y El mono borracho en el ojo del tigre.

No está entre sus grandes obras maestras, pero sí entre las mejores películas de esa etapa temprana y conserva suficiente encanto, buenas peleas y curiosidad histórica como para merecer la pena.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

miércoles, 19 de agosto de 2026

Crítica de Furia Oriental 2 (Hong Kong - Taiwán, 1976) con Jackie Chan

Furia Oriental 2 tiene el dudoso prestigio de ser una de las peores películas protagonizadas por Jackie Chan durante los primeros años de su carrera.

Al menos posee cierto interés histórico. Tras la prematura muerte de Bruce Lee, Lo Wei —director de Karate a muerte en Bangkok y Furia Oriental— intentó convertir a Jackie Chan en su sucesor, algo especialmente evidente en esta continuación de uno de los grandes éxitos de Lee.

El problema es que la película queda muy por debajo de la original. Básicamente recupera buena parte de sus ideas, pero con menos medios, una historia peor narrada y esa torpeza cinematográfica que caracterizaría muchas de las posteriores colaboraciones entre Lo Wei y Jackie Chan.

Precisamente es Jackie quien consigue aportar algo de vida al conjunto, acompañado por la siempre agradable presencia de Nora Miao. Aquí ya empiezan a apreciarse tanto sus extraordinarias capacidades marciales como algunos destellos de esa vena cómica que posteriormente definiría su personalidad cinematográfica.

Y resulta interesante comprobar precisamente las diferencias con Bruce Lee. Jackie es más ágil, acrobático y juguetón, pero carece todavía de la contundencia y la impresionante presencia física que Lee había aportado al personaje original.

La mejor escena de lucha:

Los enfrentamientos del tramo final permiten apreciar mejor las capacidades físicas de un jovencísimo Jackie Chan.

Las coreografías distan muchísimo de las maravillas que realizaría pocos años después, pero al menos ofrecen algún destello del extraordinario artista marcial que estaba a punto de surgir.

Resumen:

Furia Oriental 2 es una película bastante mediocre y un pobre intento de aprovechar el éxito de Bruce Lee utilizando a Jackie Chan como sustituto.

Sin embargo, tiene cierto valor histórico por permitirnos contemplar una etapa fundamental en la evolución del actor, cuando todavía intentaban convertirlo en "el nuevo Bruce Lee" antes de que encontrara su propia e inimitable personalidad.

Sólo recomendable para completistas y seguidores acérrimos de Jackie Chan.


Furia Oriental 2 tiene el dudoso prestigio de ser una de las peores películas protagonizadas por Jackie Chan durante los primeros años de su carrera.

Al menos posee cierto interés histórico. Tras la prematura muerte de Bruce Lee, Lo Wei —director de Karate a muerte en Bangkok y Furia Oriental— intentó convertir a Jackie Chan en su sucesor, algo especialmente evidente en esta continuación de uno de los grandes éxitos de Lee.

El problema es que la película queda muy por debajo de la original. Básicamente recupera buena parte de sus ideas, pero con menos medios, una historia peor narrada y esa torpeza cinematográfica que caracterizaría muchas de las posteriores colaboraciones entre Lo Wei y Jackie Chan.

Precisamente es Jackie quien consigue aportar algo de vida al conjunto, acompañado por la siempre agradable presencia de Nora Miao. Aquí ya empiezan a apreciarse tanto sus extraordinarias capacidades marciales como algunos destellos de esa vena cómica que posteriormente definiría su personalidad cinematográfica.

Y resulta interesante comprobar precisamente las diferencias con Bruce Lee. Jackie es más ágil, acrobático y juguetón, pero carece todavía de la contundencia y la impresionante presencia física que Lee había aportado al personaje original.


La mejor escena de lucha:

Los enfrentamientos del tramo final permiten apreciar mejor las capacidades físicas de un jovencísimo Jackie Chan.

Las coreografías distan muchísimo de las maravillas que realizaría pocos años después, pero al menos ofrecen algún destello del extraordinario artista marcial que estaba a punto de surgir.


Resumen:

Furia Oriental 2 es una película bastante mediocre y un pobre intento de aprovechar el éxito de Bruce Lee utilizando a Jackie Chan como sustituto.

Sin embargo, tiene cierto valor histórico por permitirnos contemplar una etapa fundamental en la evolución del actor, cuando todavía intentaban convertirlo en "el nuevo Bruce Lee" antes de que encontrara su propia e inimitable personalidad.

Sólo recomendable para completistas y seguidores acérrimos de Jackie Chan.


Nivel de hostias: 🥊🥊

domingo, 19 de junio de 2016

Crítica de La Furia de Jackie (Hong Kong, 1973) con Jackie Chan

Fuente del póster: IMDB
Sólo 17 añitos tenía Jackie Chan cuando rodó esta cinta allá por el año 1971, de la mano del desconocido Mu Chu. Y tal era la poca confianza en el proyecto y lo precario de los medios que ni tan siquiera llegaron a terminar la película, sufriendo un fallido estreno en Hong Kong en el año 1973. 

Cuando la carrera de Jackie Chan se consolidó a finales de los 70, esta película se volvió a lanzar en una nueva versión en 1979 con algo de más metraje y un combate final en el cual utilizan claramente a un doble del actor, el cual se limita a imitar sus movimeintos más característicos.

Pero no deja de ser interesante ver esta cinta por varios motivos... Es genial ver el gran control físico y la buena capacidad para desarrollar artes marciales delante de las cámaras que tenía Jackie Chan incluso en esta tan tierna edad. Aparte de su simpatía y carisma característicos, claro está.

También destaca el hecho de que el esquema de la cinta es el típico de muchas historias de artes marciales en el que la relación alumno-maestro es fundamental. De hecho, el anciano mentor en esta cinta no es otro que Siu Tien Yuen, actor que repetiría este rol junto a Jackie Chan en las posteriores y muy superiores ¨La Serpiente a la Sombra del Águila¨ y ¨El Mono Borracho en el Ojo del Tigre¨.


La mejor escena de lucha:

No se puede negar que pese a no ser el propio Jackie Chan el que rodó el combate final, es sin duda la mejor escena de acción de la película en la versión que se puede encontrar hoy en día, que es la del reestreno de 1979 en el cual añadieron este combarte por la cara. 

Es una pena que el propio Jackie Chan no se hiciera cargo de este añadido, pero no se puede negar que la imitación a pies juntillas de sus coreografías resulta solvente. El doble que utilizaron, del cual no he podido averiguar ni su nombre, da bastante bien el pego.


Resumen:

Ver ¨La Furia de Jackie¨ aún hoy día será una experiencia emotiva para los fans de Jackie Chan. Sin embargo será algo tedioso y olvidable para el resto de mortales, ya que no deja de ser una película de artes marciales del montón como tantas otras rodadas en aquellos años con otros actores que nunca llegaron a consolidarse en la industria y que hoy día están completamente olvidados.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Dos Ladrones y Medio (Hong Kong, 2006) de Benny Chan, con Jackie Chan

Fuente del póster: Subscene
Más que agradable sorpresa me he llevado al comprobar que allá por 2006, Jackie Chan era todavía de volver a su estilo más característico y hacerlo con éxito.

Cierto que se ayuda de vez en cuando de algunos cables, y que la acción está un pelín por debajo de sus obras de los ochenta y noventa... Pero resulta impresionante ver a un señor de 52 años moverse como Jackie lo hace en esta cinta. Y no sólo eso... El tio seguía rodando escenas de riesgo espectaculares, como durante la persecución urbana con automóviles y la parte de la montaña rusa. Ver para creer.

Por lo demás, la cinta tiene un tono similar al de ¨Who am I?¨ y "New Police Story", también dirigidas por Benny Chan, aunque algo menos dramática que ambas y con un mayor énfasis en la comedia. Sobra algo de edulcorante en algunas escenas y el conjunto resulta al final algo naive... Pero bueno, todos conocemos la inocente visión del mundo que desprenden las películas de Jackie Chan. ¡Se lo perdonamos!


La mejor escena de lucha:

Sin duda, por todo lo que implica, destaca la pequeña lucha junto/contraYuen Biao en el apartamento, la cual es un pequeño regalo para todos los que hemos seguido la carrera de ambos actores. 

Yuen hizo un pequeño cameo en "Gangster para un Pequeño Milago" de Jackie Chan en 1989, así como otro pequeñísimo papel en "Shanghai Kid" en el año 2000. Pero realmente "Dos Ladrones y Medio" fue el auténtico reencuentro de estos dos viejos amigos y compañeros de fatigas desde la mítica "Los Tres Dragones" del año 1988. Así que la pequeña gran escena de lucha que ambos comparten forma ya parte de la historia del cine de artes marciales, pese a lo intrascendente y anecdótica que parece.

Además, durante el minuto y medio escaso que dura asistimos a las secuencias más divertidas de todo el film donde podemos comprobar que pese al paso de los años, ambas estrellas de las artes marciales siguen en buena forma.


Resumen:

Así que poco más que añadir... ¨Robin B Hood¨ es fundamental si te consideras fan de Jackie Chan. Fue un sorprendente regreso a un excelente estado de forma tras unos años un poco irregulares y junto con "New Police Story" es quizá la mejor película de Jackie de la pasada década, pese a que no se trate de ninguna obra maestra.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊