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jueves, 3 de septiembre de 2026

Crítica de Desperado (China, 2024) de Siyu Cheng, con Danny Chan y Xing Yu

Desperado (también conocida con el literal y ridículo nombre de Thug in a Suit) tenía suficientes ingredientes para convertirse en una pequeña sorpresa dentro de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, pero termina siendo una película demasiado derivativa y, sobre todo, perjudicada por un guion que hace aguas cuando más necesita sostener el espectáculo.

Argumentalmente, la referencia más evidente es El hombre sin pasado. Tenemos al hombre trajeado, de pasado misterioso, con unas habilidades muy superiores a las que al principio aparenta poseer y relacionado emocionalmente con una niña que acaba provocando que descubramos quién es realmente. Y, por extensión, resulta inevitable pensar también en John Wick, otra heredera de aquel arquetipo.

Danny Chan funciona bastante bien como protagonista, especialmente desde el punto de vista físico. Lo conocemos desde Shaolin Soccer y Kung Fu Hustle, además de por interpretar a Bruce Lee en Ip Man 4, y aquí vuelve a demostrar unas capacidades marciales más que respetables. Xing Yu, por su parte, aporta presencia como principal antagonista. Otro veterano del cine chino que hemos visto en Kung Fu Hustle, Ip Man o Flash Point, y que cumple especialmente bien desde el terreno interpretativo.

El problema es que ambos están al servicio de una historia bastante mediocre.

En cuanto a sus secuencias de acción, Desperado intenta prácticamente todo. Tenemos artes marciales, gun-fu, tiroteos, persecuciones, parkour y utilización del escenario que en ocasiones recuerda al Jackie Chan de los años 80. A ello se suman influencias de John Woo, John Wick y el thriller de acción surcoreano. El resultado es un auténtico popurrí que contiene buenas ideas, pero que nunca desarrolla una identidad propia.

Y aunque detrás de las coreografías encontramos profesionales experimentados dentro del cine de acción chino, el resultado tampoco alcanza el nivel de los mejores trabajos de Qin Pengfei o Chris Huo. Está lejos de la precisión de The Sniper o de los mejores momentos de películas como Fight Against Evil 2, Black Storm o Curbing Violence.

Esto tampoco sería necesariamente grave si la historia acompañara. Pero no lo hace. Y el desenlace, sin entrar en spoilers, es especialmente frustrante e insatisfactorio, hasta el punto de perjudicar considerablemente todo lo construido anteriormente.


La mejor escena de acción:

Para mí, la secuencia del taxi.

Aquí Desperado encuentra durante unos minutos aquello que le falta al conjunto. Hay movimiento, fisicidad, creatividad, excelente trabajo de cámara y una utilización del vehículo y del entorno que por momentos recuerda al mejor Jackie Chan. 

Es probablemente la secuencia donde todas esas influencias funcionan en lugar de estorbarse unas a otras.


Resumen:

Desperado mezcla El hombre sin pasado, John Wick, John Woo, Jackie Chan y el moderno thriller surcoreano intentando ofrecer un poco de todo: gun-fu, artes marciales, parkour, persecuciones y espectáculo.

Danny Chan y Xing Yu cumplen sobradamente a nivel interpretativo y marcial, el joven pero talentoso Siyu Cheng ofrece una dirección bastante competente, pero ni la acción alcanza el nivel de las mejores producciones de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, ni el guion consigue proporcionarles un buen vehículo.

Con una historia mejor escrita y otro final podría haber llegado fácilmente a una puntuación más alta Pero tal como está, resulta entretenida por momentos, aunque demasiado irregular y derivativa.


Nivel de hostias: 🥊🥊

jueves, 27 de agosto de 2026

Crítica de Blade of Flame (China, 2021) de Hui Tong, con Miao Xie

Blade of Flame es otra muestra de ese wuxia fantástico producido directamente para streaming que proliferó en China durante los primeros años de la década de 2020 y a finales de la anterior. Y aunque cuenta con Miao Xie como protagonista y con bastante talento detrás de sus escenas de acción, el resultado termina siendo bastante discreto.

La película combina aventura, comedia, drama y artes marciales siguiendo una fórmula que hemos encontrado en otras producciones similares. Miao Xie demuestra nuevamente su versatilidad: puede pasar de la comedia al drama y de ahí a la acción con absoluta naturalidad, dejando claro que estamos ante algo más que un simple artista marcial.

Sin embargo, personalmente prefiero verlo interpretando personajes más secos, taciturnos y contundentes, como los de Eye for an Eye, Fight Against Evil o The Furious. Son papeles que encajan mucho mejor con su presencia física y ese rostro permanentemente endurecido que posee.

Y resulta especialmente frustrante que precisamente sus extraordinarias capacidades marciales sean uno de los elementos menos aprovechados de Blade of Flame.

La acción está marcada por el wirework, los efectos digitales y la fantasía, hasta el punto de que demasiadas veces los auténticos movimientos de los intérpretes quedan subordinados al espectáculo visual. Esto se vuelve especialmente evidente durante el tramo final, cuando el CGI prácticamente toma el control.

Es una pena porque en la acción encontramos a Zhang Le, uno de esos nombres fundamentales que aparecen una y otra vez alrededor de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, relacionado con películas como Fight Against Evil, Eye for an Eye, Eye for an Eye 2, Blade of Fury o Black Storm. 

Su trayectoria ayuda a comprender por qué, incluso en una producción bastante menor como esta, encontramos momentos técnicamente muy competentes.


La mejor escena de acción:

Me quedo con el gran enfrentamiento coral que tiene lugar aproximadamente hacia la hora de metraje, dentro de un palacio.

Aquí la película funciona mucho mejor. Tenemos numerosos personajes enfrentándose simultáneamente, diferentes combates desarrollándose en paralelo y una puesta en escena capaz de mantener bastante bien la claridad dentro del caos.

La planificación, el montaje y las coreografías funcionan, y durante unos minutos podemos comprobar lo que Blade of Flame podría haber ofrecido si hubiese confiado más en la acción física y menos en los efectos digitales.


Resumen:

Blade of Flame se deja ver y tiene algunos momentos espectaculares, pero desaprovecha tanto a Miao Xie como el talento disponible detrás de las cámaras.

Dentro de este wuxia fantástico de streaming chino hay alternativas bastante superiores, desde As God hasta The Tai Chi Master.

Para completistas de Miao Xie o aficionados incondicionales al género puede resultar entretenida.

Para el resto, más bien prescindible.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de The Comeback (China - Hong Kong, 2023) de Chris Huo, con Andy On y Simon Yam

Después de la irregular Blind War, Chris Huo tenía una nueva oportunidad para recuperar las buenas sensaciones de The Sniper (2021). Desgraciadamente, The Comeback vuelve a quedarse a medio camino.

La película está protagonizada por Simon Yam, acompañado por Andy On y el veterano Yuen Wah, y vuelve a utilizar un arquetipo que se ha convertido prácticamente en un género propio: el hombre aparentemente corriente que esconde un pasado extraordinariamente violento. Una fórmula popularizada en buena medida por películas como Sin Perdón o El Hombre sin Pasado y posteriormente reformulada hasta la saciedad por John Wick, The Equalizer, Nadie y multitud de producciones asiáticas.

El problema es que aquí todo funciona a medio gas.

Chris Huo parece adaptar la acción a las capacidades de Simon Yam. En lugar de las elaboradas coreografías que encontrábamos en The Sniper —o que posteriormente recuperaríamos en la estupenda Hunt the Wicked—, predominan los tiroteos, explosiones, gadgets, montaje acelerado y efectismos visuales.

No es necesariamente mala acción, pero sí bastante menos interesante para quienes buscamos auténtico trabajo coreográfico.

La dirección de acción está acreditada a Zhao Long, mientras que otras fuentes internacionales acreditan también a Wei Chao en labores de dirección de acción. El resultado es competente técnicamente, pero demasiado dependiente del espectáculo y del montaje para mi gusto.


La mejor escena de acción:

Curiosamente, me quedo con la secuencia que abre la película en el circuito de carreras, fundamentalmente gracias a Andy On.

Es donde podemos disfrutar mejor de sus auténticas capacidades marciales, con algunas buenas patadas y movimientos físicos que prometen una película bastante más interesante de la que finalmente recibimos.

Y resulta especialmente frustrante porque posteriormente Huo volvería a repetir con Andy On junto con Miao Xie en Hunt the Wicked, demostrando allí cuánto más partido podía sacar de un intérprete semejante con la compañía y la dirección de acción adecuada. 


Resumen:

The Comeback vuelve a demostrar que Chris Huo es un director capaz de ofrecer muy buena acción, pero también bastante irregular.

Está muy lejos de las increíbles escenas de acción de The Sniper y por debajo del buen nivel de Hunt the Wicked. Simon Yam aporta presencia, Andy On músculo marcial y hay suficiente espectáculo para no aburrir, pero ni la historia ni la acción terminan de despegar.

Otro título menor de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, aunque curiosamente en este caso es una co-producción con Hong Kong. 


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de The Knight in the White Night (China, 2018) con Miao Xie y Dick Wei

The Knight in the White Night es un wuxia chino de 2018 protagonizado por Miao Xie que, desgraciadamente, representa la vertiente más floja del cine chino de streaming.

En lugar de centrarse en las artes marciales o la aventura, la película dedica demasiado tiempo a una comedia bastante burda, una historia romántica poco convincente y unos combates deliberadamente cómicos que rara vez consiguen transmitir auténtica emoción.

Eso no sería necesariamente un problema si las escenas de acción fueran especialmente brillantes, pero las coreografías apenas pasan de correctas. El tono exageradamente humorístico resta contundencia a los golpes y deja bastante poco a lo que agarrarse para el aficionado a las artes marciales.

Su principal salvación es, sin duda, Miao Xie. Incluso con un material tan limitado, su carisma y capacidad interpretativa lo colocan claramente por encima de la media de los protagonistas del streaming chino de aquella época.


La mejor escena de lucha:

La especie de torneo de artes marciales organizado por el banco es, para mí, el momento más interesante de la película.

Y la gran sorpresa es la aparición de Dick Wei, toda una figura histórica del cine de artes marciales de Hong Kong y rostro inolvidable para quienes crecimos viendo el cine de acción de los años ochenta y noventa.

Pese a su edad, Wei sigue repartiendo estopa con una soltura admirable y su presencia eleva inmediatamente la escena. Ver a los distintos personajes enfrentándose a semejante veterano resulta probablemente mucho más emocionante para el aficionado al género que cualquier elemento de la propia historia.


Resumen:

The Knight in the White Night es una producción olvidable, con humor excesivo, romance poco creíble y unas peleas bastante mediocres.

Miao Xie consigue mantenerla mínimamente a flote y la inesperada presencia de Dick Wei aporta uno de esos pequeños regalos que los auténticos aficionados al cine marcial sabrán apreciar.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Berserk (aka Wild War) (China, 2018) con Liu Geng-Hong

Berserk, también conocida como Wild War, una película china prácticamente desconocida que mezcla drama bélico, acción y lucha contra las mafias con resultados bastante irregulares. El streaming chino (iQIYI en este caso) estaba como quien dice en pañales en 2018, y se nota. 

La historia gira alrededor de un grupo de mercenarios marcados por los traumas de la guerra y arrastrados después hacia un conflicto criminal. Sobre el papel, había material para construir una película mucho más sólida, pero la narración resulta demasiado deslavazada y la dirección carece de la fuerza necesaria para unir bien todos esos elementos.

Tampoco ayudan unos efectos CGI bastante pobres, que restan impacto a varias escenas que deberían haber resultado mucho más espectaculares.

Aun así, la película mejora considerablemente cuando abandona el drama y se entrega directamente a la acción.


La mejor escena de acción:

Sin duda, el asalto final protagonizado por Liu Geng-Hong.

Convertido prácticamente en una especie de ángel vengador, el protagonista ofrece aquí las escenas más contundentes y físicas de toda la película. Es el momento en el que Wild War parece encontrar por fin el tono que necesitaba desde el principio.

La violencia gana intensidad, la acción resulta mucho más directa y Liu Geng-Hong transmite bastante presencia física.


Resumen:

Berserk tenía ingredientes interesantes, pero una dirección torpe, una historia mal ensamblada y unos efectos digitales deficientes impiden que llegue a ser la buena película que podría haber sido.

El tramo final y la entrega física de Liu Geng-Hong consiguen salvarla parcialmente de la quema.

Pero poco más, la verdad.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Chen Zhen: The Tokyo Fight (China, 2019) con Wenjie Wang

Wenjie Wang se mete aquí en la piel de Chen Zhen, un personaje que antes interpretaron auténticas leyendas como Bruce Lee, Jet Li o Donnie Yen.

Y físicamente está más que preparado para ello.

El problema es que, como actor, está muy lejos del carisma y la capacidad interpretativa de aquellos nombres. Da prácticamente la misma impresión cuando pelea, estudia, se enamora, coquetea o se enfada. Me gustó bastante más en As God, donde funcionaba mejor dentro de un reparto coral, pero aquí cargar con un personaje tan icónico deja al descubierto sus limitaciones.

La película también arrastra otro problema bastante habitual en cierto cine comercial chino: un patriotismo demasiado insistente que termina simplificando el conflicto y haciendo que la historia resulte progresivamente más previsible y unidimensional.

Y es una pena, porque la acción está bastante bien.

Hay varios combates muy trabajados, con coreografías limpias y algunos planos secuencia realmente interesantes que demuestran que había potencial para hacer una película mucho mejor si el guion y los personajes hubiesen acompañado.


La mejor escena de lucha:

Para mí, la entrada inicial de Chen Zhen en la mansión de los antagonistas.

La secuencia está planteada como un largo plano continuo y permite comprobar perfectamente lo que Wenjie Wang puede ofrecer como artista físico. Lo que le falta como actor, le sobra en velocidad, coordinación y presencia marcial.

Es precisamente una de esas escenas que hacen todavía más extraña su desaparición casi total de la primera línea después de As God, donde además se mostraba bastante más convincente interpretativamente.


Resumen:

Chen Zhen: The Tokyo Fight tiene un protagonista físicamente muy dotado y varias buenas escenas de acción, pero no termina de hacer justicia a un personaje con semejante legado.

El exceso de patriotismo, una historia demasiado simple y las limitaciones interpretativas de Wenjie Wang pesan demasiado.

Para seguidores de Chen Zhen o completistas del cine de artes marciales chino puede tener interés. 

Para el resto, más bien prescindible.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Twin Detective (China, 2017) de Chris Huo

Twin Detective es una producción directa para streaming de 2017 y uno de los primeros trabajos de Huo Suiqiang, también conocido como Chris Huo, un director que años después mejoraría muchísimo con películas como Blind War, The Sniper o, especialmente, Hunt the Wicked. De hecho, parece tratarse de su debut en el largometraje.

Y, desgraciadamente, se nota.

Cuando alguien utiliza el tópico de que el cine chino de streaming es barato, desechable y poco trabajado, Twin Detective es exactamente el tipo de película que alimenta esa idea. iQIYI todavía estaba en una fase bastante temprana de su producción original y aquí encontramos una mezcla de misterio, ciencia ficción, comedia y acción que rara vez funciona.

La investigación resulta poco interesante, el humor falla demasiadas veces y la acción es escasa y bastante poco inspirada. Más que resultar divertida por su torpeza, termina convirtiéndose simplemente en una película pesada y muy fácil de olvidar.

Eso sí, vista con perspectiva, tiene cierto interés histórico. Cuesta creer que el mismo director acabaría ofreciendo años después escenas de acción del nivel de The Sniper
o Hunt the Wicked. El salto técnico y narrativo de Chris Huo resulta considerable.


La mejor escena de lucha:

Probablemente el enfrentamiento final contra el antagonista armado con arco y numerosos gadgets.

Es el personaje que ofrece las mejores acrobacias y los momentos físicos más vistosos de la película, y al menos permite que el clímax tenga algo más de imaginación y movimiento que el resto del metraje.

No es una gran pelea, ni mucho menos, pero dentro de Twin Detective prácticamente juega en otra liga.


Resumen:

Twin Detective es barata, torpe, poco divertida y muy limitada tanto narrativamente como en su acción.

Su principal interés está hoy en comprobar desde dónde partió Chris Huo antes de convertirse en uno de los nombres interesantes de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.

Si no la has visto, no te estás perdiendo absolutamente nada importante.


Nivel de hostias: 🥊

Crítica de Blind War (China, 2022) de Chris Huo, con Andy On

En 2022 el cine chino de streaming nos ofreció dos películas muy diferentes sobre luchadores ciegos. Una fue Eye for an Eye, con Miao Xie, un wuxia de época que acabaría convirtiéndose en uno de los títulos destacados de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino. La otra fue Blind War, donde Andy On traslada una idea parecida al thriller policíaco contemporáneo.

Desgraciadamente, Blind War resulta bastante menos satisfactoria.

Su gran problema es un guion demasiado convencional, lleno de personajes estereotipados, situaciones previsibles y un dramatismo que nunca termina de funcionar. La historia parece demasiado condicionada por las fórmulas habituales del thriller criminal comercial chino y pocas veces consigue sorprender.

Y es una verdadera lástima, porque cuando comienza la acción la película puede llegar a ser espectacular.

Chris Huo ya muestra aquí muchas de las virtudes que posteriormente explotaría mucho mejor en Hunt the Wicked: coreografías modernas, movimientos de cámara imaginativos y una acción física que puede resultar tremendamente contundente. Andy On se entrega completamente al personaje y su enorme presencia física consigue elevar bastantes secuencias.

También encontramos a Yang Xing, aquí como Xi Na/Cena, actriz que posteriormente tendría un papel destacado como Nana en The Bodyguard de Qin Pengfei.


La mejor escena de lucha:

Curiosamente, la mejor secuencia ni siquiera está protagonizada por Andy On.

Me quedo con el espectacular plano secuencia protagonizado por Yang Xing dentro de la mansión durante el tramo final.

Es una auténtica exhibición de planificación: plano secuencia, enemigos que aparecen constantemente y una cámara que acompaña la pelea intentando mantener la continuidad mientras combina disparos y cuerpo a cuerpo.

Por momentos parece una escena salida de John Wick y demuestra que, cuando tiene material adecuado entre manos, Chris Huo puede ser un director de acción extraordinario.


Resumen:

Blind War tiene excelentes peleas, un Andy On entregadísimo y momentos donde Chris Huo demuestra todo su potencial.

Pero la acción no puede compensar un guion tan pobre y previsible.

Vista ahora, parece principalmente un ensayo de ideas que Huo terminaría ejecutando mucho mejor en Hunt the Wicked.

Espectacular por momentos, pero globalmente mediocre.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Blade of Fury (China, 2024) de Qin Pengfei, con Ashton Chen

Blade of Fury funciona como un spin-off de la saga Eye for an Eye, protagonizada por Miao Xie, pero las diferentes cualidades de su nuevo protagonista, Ashton Chen, permiten a Qin Pengfei desarrollar un estilo de acción bastante distinto.

Mientras las dos entregas de Eye for an Eye apuestan por enfrentamientos más brutales, contundentes y centrados en las armas blancas, Blade of Fury se decanta por una acción mucho más acrobática e hiperquinética, con abundante wirework y el inconfundible sello de Qin Pengfei, que vuelve a demostrar por qué es uno de los nombres esenciales de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.

Ashton Chen se encuentra como pez en el agua. Su enorme agilidad y sus capacidades acrobáticas encajan perfectamente con unas coreografías más fantásticas, aunque personalmente sigo prefiriendo la contundencia física de Miao Xie. En cualquier caso, las escenas de acción son magníficas y muestran nuevamente la facilidad de Qin Pengfei para aprovechar las características particulares de sus intérpretes.

Además, el reparto está repleto de auténticos especialistas.


La mejor escena de acción:

Más que un único combate, me quedo con todo el extraordinario encadenamiento de peleas inmediatamente anterior al enfrentamiento final.

Es prácticamente un festival de artes marciales en el que Ashton Chen va enfrentándose a distintos rivales, entre ellos el omnipresente y siempre extraordinario Liu Fengchao, uno de los mejores secundarios marciales de esta nueva generación.

También aparece Qu Jingjing, a quien posteriormente Qin Pengfei convertiría en protagonista de The Bodyguard y que volveríamos a encontrar en Wings of Dread, donde protagoniza junto a Hong Shuang aquella extraordinaria pelea dentro del baño.

Es precisamente esta sucesión de enfrentamientos la que mejor resume las virtudes de Blade of Fury: velocidad, acrobacias, cables, utilización del escenario y una enorme cantidad de talento marcial delante y detrás de la cámara.


Resumen:

Si disfrutaste de Eye for an Eye, Blade of Fury es prácticamente imprescindible, aunque su propuesta de acción sea bastante diferente.

Qin Pengfei vuelve a ofrecer peleas extraordinarias y Ashton Chen demuestra que puede aportar a este universo una fisicidad mucho más acrobática que la de Miao Xie.

Ahora solo falta que algún día alguien decida enfrentar a ambos.

Miao Xie contra Ashton Chen bajo la dirección de Qin Pengfei sería un auténtico choque de titanes de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

Crítica de The Tai Chi Master (China, 2022) de Siyu Cheng, con Yue Wu

Zhang San Feng, también conocida como The Tai Chi Master, era una película que tenía especialmente ganas de ver por la presencia de Cheng Siyu, uno de los directores que más interés me despiertan dentro de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino. Y lo cierto es que terminó sorprendiéndome para bien.

Estamos ante un wuxia fantástico con un uso muy abundante de cables, así que quienes no soporten el wire-fu ya saben perfectamente lo que van a encontrar. Aun así, las escenas de acción están bien resueltas y algunas llegan a ser realmente espectaculares.

El protagonista, Wu Yue, funciona bastante bien gracias a su presencia física y suficiente carisma para sostener tanto las escenas dramáticas como los combates. La historia pierde algo de fuerza a mitad del metraje, pero al menos resulta relativamente sencilla de seguir, algo que se agradece especialmente en determinadas producciones chinas de fantasía donde nombres, personajes y conspiraciones pueden acabar convirtiéndose en un auténtico laberinto.

Cheng Siyu codirige junto a Lin Zhenzhao y vuelve a demostrar que es un nombre a seguir. Hay imaginación visual y una voluntad evidente de ofrecer espectáculo incluso con recursos relativamente limitados.


La mejor escena de lucha:

Sin ninguna duda, el espectacular asedio inicial a la ciudad amurallada.

Es además una fantástica presentación de buena parte de los protagonistas y antagonistas. Curiosamente, aquí la acción está bastante más pegada al suelo que en el resto de la película, con menos fantasía y una fisicidad mucho más contundente.

La secuencia es un magnífico ejemplo de montaje, planificación y ejecución. La cámara se introduce constantemente entre los combatientes, acompaña los desplazamientos y consigue mantener la claridad incluso cuando el caos aumenta, recordando por momentos a la forma de rodar de Gareth Evans.

Precisamente por eso resulta una pena que la película cambie después tanto de tono y se entregue mucho más al wire-fu y la fantasía. Ese arranque prometía una película incluso mejor.


Resumen:

Zhang San Feng no es ningún clásico del wuxia, pero sí una propuesta bastante entretenida y visualmente ambiciosa.

Tiene buenos combates, un Wu Yue convincente y un comienzo extraordinario, aunque posteriormente pierde algo de ritmo y abusa demasiado de los cables.

Muy recomendable para quienes disfrutaron con películas como As God o los wuxia protagonizados por Miao Xie, y una muestra del talento del por entonces jovencísimo Cheng Siyu como director dentro de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Black Storm (China, 2024) de Qin Pengfei, con Ashton Chen

Black Storm es otra estupenda muestra de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, una corriente que en los últimos años ha encontrado en plataformas como iQIYI un terreno perfecto para crecer y experimentar.

Dirigida por Qin Pengfei y protagonizada por Ashton Chen, la película guarda bastantes similitudes con Curbing Violence, también estrenada en 2024 y también con Bao Bei'er como antagonista. Aquí interpreta a un villano muy diferente, pero vuelve a estar magnífico, aportando personalidad, amenaza y una presencia que eleva cada escena en la que aparece.

Pero, evidentemente, lo más importante está en la acción.

Y aquí Black Storm juega a un nivel altísimo. De hecho, puede que estemos ante uno de los mejores trabajos de Qin Pengfei como director de acción, perfectamente comparable con Fight Against Evil 2. A estas alturas, casi todo depende de qué protagonista prefieras: Miao Xie o Ashton Chen.

Personalmente, sigo quedándome con Miao Xie. Su estilo quizá sea menos acrobático, pero transmite más potencia y contundencia, y además me parece un actor más convincente. Dicho esto, Ashton Chen está aquí bastante mejor que en trabajos como Detective Chen o The Drunken Prodigy.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el larguísimo enfrentamiento entre Ashton Chen y Liu Fengchao.

Es una pelea completísima: constantes cambios de altura, persecuciones, distintos escenarios, stunts, utilización del entorno y una coreografía que evoluciona continuamente sin perder claridad.

Lo impresionante es que ni siquiera se trata de una excepción aislada. La película contiene dos o tres enfrentamientos más que también podrían considerarse memorables, lo que deja claro el listón extraordinariamente alto que Qin Pengfei y Ashton Chen se impusieron aquí.


Resumen:

Black Storm es una de las películas más sólidas de Qin Pengfei y otro ejemplo perfecto de por qué la Nueva Ola de Cine de Acción Chino merece mucha más atención fuera de China.

Gran villano, Ashton Chen en plena forma y una cantidad de acción de primer nivel que pocas producciones de mayor presupuesto consiguen igualar.

Muy recomendable para cualquier aficionado serio al cine de acción.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

Crítica de Run Amuck (China, 2019) de Qin Pengfei

Run Amuck puede considerarse una especie de adaptación no oficial de PlayerUnknown's Battlegrounds, y cualquiera que haya pasado unas cuantas horas en el videojuego reconocerá rápidamente sus continuos homenajes a la jugabilidad, las situaciones, los detalles e incluso algunos de sus memes.

Más allá de esa curiosidad, sin embargo, la película tiene bastante poco que ofrecer.

Su mayor interés está en que supone el debut como director de Qin Pengfei, uno de los nombres fundamentales de lo que yo llamo la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, surgida a finales de la década de 2010 y cada vez más consolidada.

Y aunque aquí todavía estamos muy lejos del nivel que alcanzaría posteriormente en películas como Fight Against Evil 2, Curbing Violence o The Bodyguard, ya pueden apreciarse algunos rasgos de su estilo.

Especialmente interesantes resultan las escenas rodadas en interiores. Cuando aparece el gun-fu —bastante básico todavía— y Qin Pengfei puede utilizar paredes, puertas, muebles y espacios reducidos como parte activa de la acción, la película mejora considerablemente.

Curiosamente, esta acabaría convirtiéndose en una de sus grandes especialidades. Qin Pengfei siempre parece desenvolverse mejor cuando encierra a sus personajes y obliga a la coreografía a adaptarse al escenario. En grandes espacios abiertos, en cambio, su acción suele perder algo de personalidad.


La mejor escena de acción:

Me quedo precisamente con los enfrentamientos en interiores.

No son especialmente sofisticados y están muy lejos de lo que Qin Pengfei sería capaz de hacer años después, pero ya contienen pequeños destellos de su gusto por combinar disparos, cuerpo a cuerpo y utilización constante del entorno.

Vistos retrospectivamente, resultan casi más interesantes por lo que anticipan que por su calidad real.


Resumen:

Run Amuck es una película divertida por momentos, especialmente para quienes conozcan PUBG, pero también tremendamente olvidable.

Tiene un par de buenas escenas de acción y poco más.

Su verdadero valor está en contemplarla hoy como el modesto punto de partida de Qin Pengfei, un director que terminaría convirtiéndose en una de las figuras esenciales de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.


Nivel de hostias: 🥊🥊

miércoles, 26 de agosto de 2026

Crítica de Curbing Violence (China, 2024) de Qin Pengfei

Qin Pengfei vuelve a demostrar por qué se ha convertido en uno de los directores más fiables e importantes de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino. En esta ocasión mezcla la atmósfera oscura, enfermiza y violenta del thriller criminal coreano con las espectaculares coreografías que se han convertido ya en su principal seña de identidad.

Y lo mejor de Curbing Violence es precisamente el equilibrio. No tiene una cantidad descomunal de peleas como The Bodyguard, pero aquí el thriller y la acción se complementan perfectamente. La historia mantiene el interés y crea una atmósfera opresiva que consigue que, cuando finalmente llegan las hostias, estas tengan todavía mayor impacto.

La protagonista es Jiang Luxia, toda una veterana del cine de acción chino, y está estupenda como Qiu Yizhao. Tiene presencia física, velocidad y contundencia suficientes para cargar con una película especialmente exigente en este aspecto.

Frente a ella encontramos a Bao Bei'er, magnífico como Cheng Jie. Es un antagonista despreciable, excesivo y perturbador, y resulta especialmente interesante que Qin Pengfei volviera a utilizarlo como villano en Black Storm. En ambas películas demuestra una enorme facilidad para interpretar a personajes repulsivos y peligrosos.

Y luego tenemos la aparición de Miao Xie, recuperando nada menos que a Li Hongqi, su personaje de Fight Against Evil. Es un cameo breve, pero roba absolutamente cada segundo en pantalla y refuerza esa curiosa sensación de universo compartido que Qin Pengfei ha ido construyendo entre algunas de sus películas.



La mejor escena de lucha:

Precisamente, Miao Xie y Jiang Luxia luchando mano a mano.

Para mí es el gran momento de la película. Dos artistas marciales tremendamente dotados trabajando juntos dentro de una secuencia rápida, física y brutal, donde Qin Pengfei vuelve a mostrar su enorme talento para mantener la acción perfectamente legible sin sacrificar velocidad ni contundencia.


Resumen:

Curbing Violence es uno de los trabajos más completos de Qin Pengfei.

Quizá sus mejores escenas de acción no alcancen por muy poco el extraordinario nivel de Fight Against Evil 2, pero como película ofrece un equilibrio incluso mejor entre thriller, atmósfera y violencia.

Oscura, desagradable cuando tiene que serlo y con una acción que, cuando aparece, es sencillamente de 24 quilates.

Una recomendación clarísima para cualquier seguidor de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

Crítica de Detective Chen 2 (China, 2026) de Ashton Chen y Qin Pengfei

Detective Chen 2 supone un avance bastante evidente respecto a la primera película. Ashton Chen continúa creciendo como director, pero esta vez cuenta con la ayuda de todo un maestro de la nueva ola del cine de acción chino: Qin Pengfei. Y la diferencia se nota, sobre todo, donde más importa para El Arte de Hostiar: en las peleas.

La película contiene una enorme cantidad de acción, claramente superior en calidad y cantidad a la primera entrega. Qin Pengfei aporta su habitual capacidad para construir combates rápidos, físicos y contundentes, aprovechando especialmente bien los espacios reducidos y utilizando el escenario como parte activa de las coreografías.

Ashton Chen está fantástico en este terreno. Sus capacidades marciales nunca estuvieron en duda, pero resulta especialmente satisfactorio comprobar cómo continúa creciendo también como actor y director, mostrando cada vez mayor presencia dramática sin perder su velocidad, precisión y magnetismo físico.

El guion mejora respecto al original y resulta algo más directo, aunque continúa siendo innecesariamente enrevesado. Demasiados giros, personajes ambiguos y situaciones inverosímiles provocan que ocasionalmente cueste incluso saber quién está realmente de cada lado.

También resulta muy agradable reencontrarse con numerosos rostros de la primera entrega, algo que aporta continuidad y hace que quienes ya hayan visto aquella disfruten todavía más esta segunda aventura.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, Ashton Chen contra Huang Tao, a quien ya vimos como Li Jiulang, uno de los principales antagonistas de Eye for an Eye 2.

El combate se desarrolla en una buhardilla repleta de travesaños, vigas y maderas que Qin Pengfei aprovecha magistralmente. La cámara se introduce entre ambos luchadores mientras el propio escenario condiciona constantemente sus movimientos, creando una pelea rápida, física y tremendamente espectacular.

Para mí, es la mejor escena de acción de la película, aunque la divertidísima secuencia del tranvía le disputa seriamente el puesto.


Resumen:

Detective Chen 2 mejora claramente a su predecesora: mejor ritmo, argumento algo más sencillo y, sobre todo, muchísima más y mejor acción.

Sigue complicándose demasiado narrativamente, pero la combinación Ashton Chen–Qin Pengfei funciona estupendamente y confirma la evolución del primero como artista marcial, actor y director.

Una buena película de artes marciales y una secuela claramente superior.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

martes, 25 de agosto de 2026

Crítica de The Drunken Prodigy (China, 2024) de Ashton Chen

En su segunda película como director, Ashton Chen contó con la ayuda de Qin Pengfei para encargarse de las escenas de acción, formando un tándem que volveríamos a ver más adelante en producciones como Wings of Dread y Detective Chen 2.

Y la mejora respecto a su irregular debut con Detective Chen es bastante evidente.

La historia está lejos de ser original, pero resulta mucho más directa, entretenida y fácil de seguir. Ashton Chen parece aquí más seguro detrás de las cámaras y consigue equilibrar mejor comedia, aventura y artes marciales, aunque todavía aparecen algunos excesos de tono que recuerdan bastante a su primera película.

También existe una curiosa conexión argumental entre The Drunken Prodigy y Detective Chen, pero mejor no desvelarla para no estropear la sorpresa.

Las escenas de acción están muy bien resueltas y aquí se nota claramente la mano de Qin Pengfei. La cámara entiende mejor el espacio, las coreografías tienen más ritmo y el conjunto resulta bastante más contundente que en el debut de Chen.

Eso sí, el uso de cables sigue siendo excesivo para mi gusto. Hay momentos donde el wirework funciona dentro del tono fantástico, pero en otros resta demasiado peso y fisicidad a los movimientos.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el enfrentamiento final.

Es precisamente aquí donde por fin podemos disfrutar plenamente del estilo borracho que da nombre a la película, y también donde más se aprecia la influencia de Qin Pengfei en la construcción del combate.

La pelea es rápida, vistosa y creativa, con Ashton Chen desplegando toda su capacidad física, aunque el exceso de cables impide que llegue a resultar tan contundente como podría haber sido.


Resumen:

The Drunken Prodigy supone un paso adelante muy claro para Ashton Chen como director.

Mejor ritmo, historia más sencilla, acción más sólida y un trabajo mucho más seguro detrás de las cámaras.

No está entre las grandes películas de la Nueva Ola de Cine de Acción Chino, pero demuestra que Chen aprendió bastante de los errores de Detective Chen y que su colaboración con Qin Pengfei tenía mucho potencial.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Hunt the Wicked (China, 2024) de Chris Huo, con Miao Xie y Andy On

La enorme presencia en pantalla de Miao Xie y Andy On, unida a la fantástica química que existe entre ambos, ya sería suficiente motivo para acercarse a Hunt the Wicked. Si además añadimos un par de secuencias de acción realmente espectaculares y un guion sorprendentemente sólido para este tipo de producción, el resultado es una película de acción muy disfrutable.

Chris Huo firma aquí uno de sus mejores trabajos. No me parece un director tan fiable como Qin Pengfei —películas como Blind War o The Comeback están claramente por debajo de sus mejores títulos—, pero cuando acierta puede alcanzar un nivel altísimo. En ese sentido, Hunt the Wicked recuerda bastante a The Sniper, aquella sorprendentemente buena película de 2021 con la que empezó a mostrar todo su potencial para esta nueva ola del cine de acción chino.

Miao Xie vuelve a estar magnífico, con su habitual mezcla de intensidad, precisión y presencia física. Andy On, por su parte, funciona perfectamente como contrapunto: carismático, amenazante y con una energía que hace que cada encuentro entre ambos tenga peso.

También destaca la presencia de Hong Shuang, que interpreta a la pareja de Andy On y a la que posteriormente veríamos protagonizando junto a Qu Jingjing la famosa pelea del baño de Wings of Dread.

El principal problema es que algunas situaciones y personajes están demasiado pasados de vueltas, el tramo central pierde algo de ritmo y, sobre todo, se echan de menos más peleas. Porque cuando la acción aparece, la película sube varios enteros.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el primer gran enfrentamiento entre Miao Xie y Andy On.

Es rápido, físico y tremendamente intenso, y funciona además como una declaración de intenciones perfecta para ambos personajes. La coreografía permite apreciar las capacidades reales de los dos actores y la química entre ellos eleva todavía más la secuencia.

Para mí, es claramente el mejor momento de acción de toda la película.


Resumen:

Hunt the Wicked es uno de los mejores trabajos de Chris Huo y otra producción muy representativa del gran momento que atraviesa la nueva ola del cine de acción chino.

Miao Xie y Andy On están estupendos, las mejores peleas son de primer nivel y el guion funciona mejor de lo esperado.

Le sobran algunos excesos, le falta algo de ritmo en el centro y, sobre todo, más acción.

Pero merece mucho la pena.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

domingo, 23 de agosto de 2026

Crítica de The Sniper (China, 2021) de Chris Huo

The Sniper supuso en 2021 una magnífica carta de presentación para Huo Suiqiang (Chris Huo). No era realmente su debut —ya había firmado películas anteriores como la desastrosa Twin Detective—, pero aquí comenzó a demostrar un enorme potencial como director de cine de acción.

Resulta además interesante que apareciera el mismo año en que Qin Pengfei estrenó Fight Against Evil. Viéndolas con perspectiva, ambas películas anticipaban parte de esa nueva ola de cine de acción chino de bajo y medio presupuesto que iQIYI desarrollaría con excelentes resultados durante los años posteriores.

Y The Sniper saca auténtico oro de sus limitados
medios.

El reparto funciona bastante bien, encabezado por Henry Prince Mak, acompañado por Michael Tong como antagonista. El argumento, por el contrario, es bastante convencional y vuelve a utilizar el recurso del niño para intentar crear una conexión emocional con el espectador. Funciona hasta cierto punto, aunque el pequeño puede resultar un pelín repelente.

Pero aquí hemos venido por la acción.

Las coreografías corren a cargo de Wan Yufei y Shao Long, y el resultado sorprende por su contundencia y calidad. Especialmente importante resulta Shao Long, que continuaría colaborando con Chris Huo en películas posteriores como Blind War o Hunt the Wicked. Aquí ya encontramos las bases de una asociación que proporcionaría algunas estupendas escenas de acción en los años siguientes.

Además, The Sniper no se limita al cuerpo a cuerpo. Los tiroteos y las secuencias de francotiradores están resueltos con bastante oficio, proporcionando una variedad de acción que beneficia enormemente al conjunto.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el enfrentamiento entre Henry Prince Mak y Chen Tao hacia la mitad de la película.

Es una pelea sorprendentemente física, rápida y contundente, acompañada por un excelente trabajo de cámara que permite disfrutar de las coreografías sin esconder las capacidades de los intérpretes.

Por momentos, su energía y precisión recuerdan a producciones de acción con presupuestos muchísimo mayores, y constituye una magnífica demostración del potencial que tanto Chris Huo como su equipo de acción desarrollarían desde esta película en adelante.


Resumen:

The Sniper es una de esas pequeñas sorpresas que uno encuentra buceando por el catálogo de iQIYI.

Su argumento es simplemente funcional y algunos elementos dramáticos podrían haberse trabajado bastante mejor, pero su buena factura, excelentes peleas y logradas secuencias de disparos compensan ampliamente esas carencias.

Vista hoy, resulta además especialmente interesante como uno de los primeros pasos importantes de Chris Huo hacia el sólido director de acción en el que acabaría convirtiéndose.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Treasure Hunting (China, 2024) de Qin Pengfei

Qin Pengfei se adentra aquí en el cine de aventuras con una mezcla bastante evidente entre Indiana Jones y Golpe en la pequeña China.

Sobre el papel, la propuesta resulta atractiva. El problema es que Treasure Hunting termina siendo una de las películas más flojas de un director que suele mostrarse muchísimo más fiable.

Las escenas de acción, coreografiadas por Qiankun Li y Yi Wang, recurren demasiado al wirework y pierden buena parte de la contundencia física que suele caracterizar al mejor cine de Qin Pengfei. Tampoco ayudan unos efectos digitales francamente pobres y unos decorados que en demasiadas ocasiones parecen demasiado baratos y poco convincentes.

El resto de la película tampoco mejora demasiado el conjunto. Los personajes apenas tienen fuerza, el villano principal resulta directamente ridículo y el exceso de patriotismo chino termina siendo tan insistente que distrae más de lo que aporta.

Hay algunas peleas aprovechables y algún momento de aventura simpático, pero la sensación general es la de una película mucho menos inspirada de lo habitual.


La mejor escena de lucha:

Desgraciadamente, la mejor pelea es la que abre la película.

Ese tramo inicial presenta una acción más rápida, directa y efectiva, y hace pensar que el resto del film mantendrá ese nivel. Luego llegan más enfrentamientos, pero ninguno consigue superar realmente esa primera secuencia.


Resumen:

Treasure Hunting es una decepción dentro de la filmografía de Qin Pengfei.

Tiene alguna buena idea, algo de acción entretenida y una evidente intención de recuperar el espíritu de la aventura clásica, pero el abuso de cables, los pobres efectos digitales, unos personajes poco convincentes y un villano lamentable terminan lastrando demasiado el resultado.

Entretenida por momentos, pero claramente por debajo de sus mejores trabajos.


Nivel de hostias: 🥊🥊

Crítica de Vanquishing the Demons (China, 2020) con Miao Xie

Pese a su modesto presupuesto, Vanquishing the Demons resulta una agradable sorpresa dentro del wuxia fantástico contemporáneo.

Zhang Bo construye una aventura centrada en monjes Shaolin que funciona gracias a su imaginación, su tono ligero y unos efectos digitales sorprendentemente solventes para una producción de estas características. Visualmente, la película parece bastante más ambiciosa de lo que cabría esperar.

Miao Xie ofrece además una de sus interpretaciones más contenidas y convincentes. Aquí se aleja del héroe más seco y brutal de Eye for an Eye, Fight Against Evil o The Furious para encarnar a un monje disciplinado, firme en sus convicciones y totalmente entregado al camino budista.

Y aunque la película contiene suficientes artes marciales para satisfacer a sus seguidores, quizá lo más interesante sea precisamente comprobar una faceta interpretativa algo distinta.

Las escenas de acción están coordinadas por Shoufei Chen, que ya había trabajado anteriormente en Confucius, y cumplen bastante bien dentro de un tono fantástico donde los efectos digitales tienen bastante peso.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, la pelea en el bar.

Es el momento en el que Miao Xie puede dar mayor rienda suelta a sus capacidades físicas, con una acción más contundente, directa y menos condicionada por los elementos fantásticos. La coreografía aprovecha bien el espacio y permite disfrutar mejor de su velocidad y potencia.


Resumen:

Vanquishing the Demons es una película sencilla, imaginativa y bastante entretenida.

No pretende reinventar el wuxia, pero combina fantasía, humor, artes marciales y una interpretación especialmente contenida de Miao Xie con resultados más que dignos.

Una pequeña sorpresa que terminó superando mis expectativas.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Detective Chen (China, 2022) de Ashton Chen

Detective Chen supone el debut de Ashton Chen como director y, aunque demuestra ambición, también deja bastante claro que estamos ante la primera película de un realizador todavía buscando su estilo.

La cinta intenta mezclar a partes iguales acción, comedia y thriller policíaco, pero ninguno de esos elementos termina de funcionar del todo. Por momentos parece una extraña combinación entre Legend of the Fist: The Return of Chen Zhen, Crows Zero y una intriga criminal moderna.

Sobre el papel, la mezcla resulta atractiva. El problema es que los géneros compiten constantemente entre sí. Cuando la trama empieza a generar algo de tensión, aparece una nueva escena cómica que rompe el ritmo y evita que el thriller llegue a funcionar como debería.

La acción también resulta irregular. Hay varias peleas entretenidas y las coreografías son competentes, pero rara vez dejan huella. El abuso de cables y acrobacias exageradas resta contundencia a muchos enfrentamientos, que habrían funcionado mejor con un enfoque más físico y directo.

Tampoco ayuda un guion que se vuelve progresivamente más enrevesado, acumulando giros hasta hacer que la investigación resulte más agotadora que intrigante.

Aun así, Ashton Chen demuestra cierto potencial detrás de las cámaras. Como protagonista, sin embargo, continúa teniendo menos carisma que otros actores de su generación como Xie Miao.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento final contra el principal antagonista interpretado por Collin Chou es claramente el combate más destacable.

Está bien realizado, tiene buen ritmo y permite a Ashton Chen lucir sus capacidades marciales, aunque sin llegar a ofrecer ninguna gran innovación ni un momento realmente memorable.


Resumen:

Detective Chen es un debut ambicioso pero bastante irregular.

Tiene ideas interesantes, algunas buenas peleas y destellos de talento por parte de Ashton Chen, pero el exceso de comedia, un guion demasiado complicado y una acción menos contundente de lo deseable impiden que termine de funcionar.


Nivel de hostias: 🥊🥊