lunes, 24 de agosto de 2026

Crítica de Furiosa (Australia - EEUU, 2024) de George Miller

Después de la barbaridad que supuso Mad Max: Fury Road, parecía prácticamente imposible que George Miller pudiera volver a sorprendernos con una persecución sobre ruedas. Y, sin embargo, las mejores escenas de acción de Furiosa son posiblemente aún mejores, aunque también bastante más cortas y menos abundantes.

Miller continúa demostrando que entiende la acción como pocos directores actuales. La composición de los planos, la claridad con la que muestra lo que ocurre y un montaje extraordinario permiten seguir auténticas locuras con decenas de vehículos y personajes sin perder nunca el sentido del espacio. La fotografía también es magnífica, recuperando ese universo exagerado, colorista, sucio y poblado por personajes absolutamente demenciales que constituye una de las señas de identidad de la saga.

Desgraciadamente, esta vez hay demasiado CGI y no siempre está a la altura. Algunos fondos, vehículos y composiciones digitales resultan sorprendentemente artificiales para una superproducción de este calibre, especialmente después del impacto físico que transmitía Fury Road.

Anya Taylor-Joy cumple, pero para mí no es Charlize Theron. Le falta parte de aquella presencia física arrolladora. Quien sí roba numerosas escenas es Chris Hemsworth, divertidísimo y completamente desatado como Dementus.

También creo que la película habría ganado con algo menos de metraje y un ritmo más rápido. Hay momentos en los que Miller parece demasiado interesado en ampliar la mitología de su universo cuando uno simplemente está deseando que vuelva a arrancar algún motor.


La mejor escena de acción:

Sin discusión, el asalto al War Rig.

Una auténtica animalada de planificación, especialistas, vehículos, explosiones y movimientos de cámara. Miller convierte una persecución en una sucesión constante de pequeñas situaciones de peligro perfectamente comprensibles para el espectador.

Por momentos, incluso supera a Fury Road.


Resumen:

Furiosa no alcanza como película el extraordinario equilibrio de Fury Road: es demasiado larga, algo irregular y abusa de un CGI que ocasionalmente resulta bastante pobre.

Pero cuando George Miller pisa el acelerador sigue jugando en otra liga.

Magnífica fotografía, montaje excepcional, Chris Hemsworth pasándoselo en grande y algunas escenas de acción absolutamente monumentales.

Y sí, está llena de personajes rarísimos. Pero en el universo Mad Max, eso es una virtud.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

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