David A. Prior escribe y dirige esta baratísima variación de El malvado Zaroff, transformada en una especie de Rambo de saldo: un grupo de mercenarios secuestra a Mike Danton para utilizarlo como presa humana, sin sospechar que han elegido al tipo equivocado.
Y acción hay muchísima. El problema es que prácticamente toda es mala. Tiroteos, explosiones y abundantes enfrentamientos cuerpo a cuerpo se suceden con una planificación pobre, montaje rudimentario y una puesta en escena que provo
ca bastante más risa que emoción. El propio David A. Prior reconocería que las peleas se improvisaban básicamente preparando unos pocos movimientos, rodándolos y pasando a los siguientes.
Ted Prior, hermano del director, posee al menos una presencia física imponente y pasa buena parte de la película exhibiendo una musculatura digna del cine de acción de aquellos años. Pero poco más.
La mejor escena de lucha:
Probablemente el enfrentamiento final entre Danton y Thornton, más por ser uno de los pocos momentos en los que la película intenta construir un combate cuerpo a cuerpo propiamente dicho que por su calidad real.
Incluso entonces, la coreografía y la realización continúan siendo paupérrimas.
Resumen:
Presa mortal es barata, cutre, mal interpretada, peor rodada y llena de una acción que rara vez transmite la más mínima sensación de peligro.
Entiendo perfectamente que haya alcanzado cierto estatus de culto precisamente por sus excesos y su incompetencia —incluso su recepción popular actual conserva ese componente de «tan mala que es divertida»—, pero conmigo no funciona.
Un auténtico desastre.
Nivel de hostias: 🥊
