La película funciona muy bien desde el principio gracias a su ritmo, su buena factura visual y una banda sonora con bastante personalidad. Además, cuenta con un reparto excelente encabezado por Ryu Seung-ryong, al que muchos recordarán por Miracle in Cell No. 7, y Shin Ha-kyun, uno de esos actores siempre interesantes, presente en películas como Sympathy for Mr. Vengeance o La villana.
El problema es que Extreme Job nunca termina de llevar su propuesta tan lejos como podría. Es simpática, dinámica y entretenida, pero también bastante conservadora. Sobre todo en su último tercio, donde esperaba una película más loca, más agresiva y más dispuesta a exprimir el absurdo de la situación.
El humor también es irregular. Hay gags que funcionan realmente bien, pero otros resultan demasiado forzados e incluso rozan cierta vergüenza ajena. No llegan a hundir la película, pero sí impiden que alcance ese nivel de gran comedia coreana que parecía prometer.
Aun así, es una cinta tremendamente fácil de ver y el reparto consigue mantenerla siempre a flote.
La mejor escena de acción:
Me quedo con todo el tramo final, donde la película aumenta considerablemente la cantidad de acción.
El enfrentamiento coral entre policías y criminales funciona muy bien, pero especialmente destacaría la pelea definitiva entre protagonista y antagonista, que combina bastante bien acción física y humor sin perder completamente la contundencia.
No es una secuencia revolucionaria, pero sí uno de los momentos donde Trabajo Extremo encuentra mejor el equilibrio entre comedia y acción.
Resumen:
Trabajo Extremo es una buena comedia de acción: divertida, bien hecha, con energía y un reparto fantástico.
Pero también me parece algo conservadora y menos atrevida de lo que podría haber sido, especialmente teniendo en cuenta lo absurdo y prometedor de su punto de partida.
Entretenida, sí. Memorable, no tanto.
Nivel de hostias: 🥊🥊🥊