Mostrando entradas con la etiqueta 2014. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2014. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de agosto de 2026

Crítica de Kundo: The Age of the Rampant (Corea del Sur, 2014) con Ha Jung-woo

Tras la pequeña decepción que me supuso Nameless Gangster, la siguiente película de Yoon Jong-bin no me hacía especial ilusión. ¡Pero qué equivocado estaba!

Kundo es una espectacular cinta de acción histórica que por momentos recuerda a El Bueno, el Malo y el Raro y al cine de Akira Kurosawa. En realidad, estamos prácticamente ante un western camuflado de película de época coreana, con un tono desenfadado, estilizado y por momentos casi caricaturesco que le otorga una personalidad especial.

Ha Jung-woo vuelve a demostrar su enorme versatilidad, bordando un protagonista atípico y muy diferente a los que interpretó en clásicos como The Chaser, The Yellow Sea o La doncella. Su carisma sostiene perfectamente una película de ritmo trepidante y gran sentido del espectáculo.

Y la acción es magnífica. No sorprende cuando descubrimos que detrás está Jung Doo-hong, uno de los grandes maestros de la acción coreana y responsable también de trabajos en El Bueno, el Malo y el Raro, Woochi y posteriormente Veteran. Su experiencia llegó incluso a Hollywood, participando en producciones como G.I. Joe: Retaliation, Red 2 y Los últimos caballeros.

Y se nota. Las luchas con espada son rápidas, contundentes y espectaculares, pero siempre perfectamente legibles.



La mejor escena de lucha:

Como no podía ser de otra manera, el gran enfrentamiento final.

Una magnífica pelea de espadas que aprovecha perfectamente las capacidades físicas de los intérpretes y culmina la película con la espectacularidad que merece.


Resumen:

Kundo es una pequeña joya del cine de acción coreano que mezcla western, chambara, aventura y cine histórico con enorme personalidad.

Ha Jung-woo está estupendo, Yoon Jong-bin dirige con energía y el trabajo de Jung Doo-hong convierte las escenas de acción en uno de sus principales atractivos.

¡Toda una joya oculta!


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

Crítica de El Redentor (Corea del Sur, 2014) de Lee Jeong-beom

Cuatro años tuvimos que esperar para que Lee Jeong-beom regresara al cine de acción tras la apabullante demostración de talento que supuso El Hombre sin Pasado.

Por desgracia, El Redentor se queda claramente a medio camino.

El principal problema está en un guion que nunca termina de desarrollar todo el potencial de su historia y, sobre todo, en una excesiva tendencia al melodrama. La película insiste demasiado en la culpa, el sufrimiento y la redención de su protagonista, hasta el punto de convertirlo en un personaje consumido por una angustia demasiado exagerada y, en ocasiones, poco creíble.

Eso resta fuerza a un thriller que habría funcionado mucho mejor con una narración más seca, directa y contenida.

Afortunadamente, Lee Jeong-beom sigue demostrando muchísimo talento cuando llega la acción. Las escenas están muy bien planificadas, son contundentes y poseen una fisicidad que recuerda por momentos al mejor cine coreano de género.


La mejor escena de lucha:

El tramo final concentra algunos de los mejores momentos de la película, con enfrentamientos secos, rápidos y violentos donde Lee Jeong-beom vuelve a demostrar que entiende perfectamente cómo rodar acción física sin convertirla en un caos de montaje.


Resumen:

El Redentor está lejos del nivel de El Hombre sin Pasado, principalmente por un guion irregular y un melodrama demasiado insistente.

Sin embargo, sus escenas de acción están lo suficientemente bien realizadas como para justificar el visionado.

Podría haber sido mucho más, pero sigue siendo una cinta recomendable para los aficionados al thriller de acción coreano.


Mi puntuación: ***

jueves, 20 de agosto de 2026

Crítica de The Raid 2: Berandal (Indonesia, 2014) de Gareth Evans, con Iko Uwais

Era difícil superar a la magnífica primera entrega. Las expectativas estaban por las nubes... pero, de algún modo, Gareth Evans lo consiguió.

Si la primera película era una especie de Jungla de Cristal hipervitaminada e hiperviolenta, esta The Raid 2: Berandal podría considerarse la respuesta indonesia al cine negro de Hong Kong que disfrutamos de la mano de John Woo o en obras como la excelente Infernal Affairs.

De este modo, nos encontramos ante una historia mucho más elaborada, ambiciosa y oscura que la de la cinta original, pero a la vez totalmente coherente con aquella. Evans expande su universo de forma magistral y demuestra que ese infierno de violencia que disfrutamos en el interior de aquel sórdido edificio puede trasladarse con la misma solvencia a las calles de Yakarta.

De hecho, el silat cobra en esta cinta todavía más protagonismo. Se abandonan en buena medida las armas de fuego para entrar de lleno en multitud de peleas cuerpo a cuerpo realmente magistrales. La cámara se convierte en un protagonista más y nos hace partícipes de las elaboradas coreografías como muy pocas películas han conseguido.

Aquí podemos disfrutar de algunas de las mejores escenas de lucha de la historia del cine. Así de sencillo. ¡Ver para creer!

Maravilloso es también el reparto, con interpretaciones muy solventes por parte de casi todo el elenco y donde destaca especialmente el brutal Iko Uwais, definitivamente erigido como estrella de las artes marciales por méritos propios. Sus coreografías, desarrolladas junto al también genial Yayan Ruhian, son sencillamente de lo mejor que se ha visto en el cine de acción moderno.

La película cuenta además con una banda sonora con ciertos toques étnicos muy apropiados, aunque quizá un pequeño escalón por debajo de la original. Se echa de menos la participación de Mike Shinoda.

¿Y qué decir del trabajo de cámara? Simplemente soberbio. Gareth Evans y su equipo utilizan movimientos imposibles, encuadres sorprendentes y recursos técnicos de una creatividad apabullante sin sacrificar jamás la claridad de la acción. Basta con ver el making of para darse cuenta del enorme talento y esfuerzo que hubo detrás de muchas de estas secuencias.

Como principal defecto, quizá habría que señalar que el metraje resulta algo excesivo. Dos horas y media son muchas para una película de acción y determinados tramos de la trama criminal podrían haberse condensado ligeramente.

Pero se trata de un inconveniente menor cuando el resultado final es tan extraordinario y, sobre todo, tan tremendamente entretenido.


La mejor escena de lucha:

Elegir una sola resulta casi imposible. La película está repleta de enfrentamientos memorables, desde brutales peleas multitudinarias hasta duelos mucho más técnicos y elaborados.

Pero si tengo que quedarme con una, sería el enfrentamiento final en la cocina entre Iko Uwais y Cecep Arif Rahman. Una auténtica barbaridad en la que velocidad, técnica, violencia y puesta en escena alcanzan un nivel difícilmente superable. Pocas veces una pelea cinematográfica ha conseguido transmitir semejante sensación de peligro mientras mantiene una coreografía tan limpia y perfectamente legible.

Muy cerca se quedan, por supuesto, la pelea de la prisión y buena parte del espectacular tramo final. Gareth Evans parece empeñado en superarse secuencia tras secuencia.


Resumen:

Por lo tanto, por poco que te guste el cine de acción, hazte un favor y disfruta de una de las mejores películas del género realizadas en lo que llevamos de siglo.

The Raid 2: Berandal consigue algo que parecía prácticamente imposible: ampliar enormemente la escala de la primera película sin perder su brutalidad, su energía ni su identidad. Gareth Evans convierte una sencilla saga de artes marciales en un enorme thriller criminal plagado de personajes, violencia y algunas de las mejores coreografías que ha dado el cine moderno.

Y si todavía no has visto la primera entrega, te recomiendo que veas las dos seguidas para embarcarte en uno de los mayores carruseles de hostias que puedas imaginar.

Evans puso el listón altísimo para una hipotética The Raid 3. Quizá demasiado alto. Pero si alguien parecía capaz de superarlo, era precisamente él.

¿Será capaz de hacerlo algún día?


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊🥊

sábado, 23 de julio de 2016

Crítica de Tráfico Humano (Tailandia, Canadá, USA - 2014) con Tony Jaa y Dolph Lundgren

Fuente del póster: Wikipedia
¨Skin Trade¨ es una película que en mi opinión ha sido injustamente ignorada por los aficionados y denostada por la crítica, ya que posee suficientes virtudes como para ser considerada un más que aceptable producto de acción y artes marciales.

A destacar el estupendo reparto compuesto de viejas glorias como el propio Dolph Lundgren, así como los siempre solventes Ron Perlman y Peter Weller, acompañados de figuras algo más jóvenes (aunque tampoco son unos chavales precisamente...) como Tony Jaa y el contundente Michael Jai White. El guión, si bien hace aguas por todos lados, sí que consigue mantener el interés gracias a una historia tan simple como efectiva.

En cuanto a la acción propiamente dicha, podemos comprobar que el tal Ekachai Uekrongtham no es precisamente un Gareth Evans, pero sí que se desenvuelve con oficio alejándose de efectos digitales y grandes artificios para centrarse en la contundencia de las peleas.

Y aquí es cuando tenemos que hablar de Tony Jaa. Sin alcanzar el impresionante nivel que nos ofreció la pasada década, al menos sí que le vemos mucho mejor tanto interpretativamente como físicamente que en la horrible ¨The Protector 2¨. Como muestra el excelente combate contra Michael Jai White donde podemos comprobar que ambos siguen en bastante buena forma, sobre todo un Jaa felizmente recuperado después de sus años de parón y tras el fracaso de la ya citada secuela.


La mejor escena de lucha:

Como no podía ser de otra forma, el ya nombrado enfrentamiento entre Tony Jaa y Michael Jai White es lo más destacable del film en cuanto a artes marciales se refiere. Un auténtico regalo para el aficionado con coreografías más que decentes y una ágil realización por parte de Uekrongtham.

La agilidad de Jaa contra la rotundidad de White. ¡Sólo por esta pelea ya merece la pena tragarse el resto!


Resumen:

Por lo tanto, a poco que te atraiga Dolph Lundgren, Tony Jaa o el cine de acción salpicado de artes marciales en general, dale a ¨Skin Trade ¨ una oportunidad. Es realmente inverosímil en muchos tramos, pero divertida durante todo su metraje.



Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

domingo, 19 de junio de 2016

Crítica de Crows 3 (Japón, 2014) de Toshiaki Toyoda

Fuente del póster: IMDB
Después de dos excelentes entregas firmadas por el gran Takashi Miike, nos llega esta tercera parte a modo de falso reboot que echa por tierra todo lo conseguido previamente.

Ni las luchas, ni los personajes, ni la banda sonora, ni la dirección están a la altura de las dos películas anteriores. Toshiaki Toyoda es un realizador que apuntaba maneras en sus incios con obras como ¨Tokyo Rampage¨ y ¨Blue Spring¨, pero cuya carrera se fue poco a poco diluyendo y desde luego esta ¨Crows Explode¨ da muestras de cansancio y poco interés por el proyecto en general.

Ni tan siquiera algunos actores secundarios rescatados de películas anteriores imprimen interés a un guion que recicla ideas con poco éxito y que no aporta nada nuevo. Y a la hora de mostrar las peleas, que es al fin y al cabo la salsa de esta saga, ¨Crows Explode¨ se queda muy por debajo de lo que nos ofreció Miike. La previsible batalla final, pese a no estar mal del todo, no logra sacarnos del aburrimiento acumulado durante todo el film y nos deja más bien insatisfechos.

A Toyoda le falta inventiva visual y valentía para ofrecernos algo realmente atractivo, de tal modo que en lo que ¨Crows Zero 1 y 2¨ resultaba épico, aquí se nos muestra como pura bravuconería sin sentido. Miike fue capaz de crear un universo brutal y nihilista en sus dos películas, que no se tomaba en serio a sí mismo pero capaz de conectar con el espectador gracias a unos personajes bien construidos y un magnetismo visual increíble. Todas esas cualidades se pierden casi por completo en esta tercera parte, salvo en algunos momentos muy puntuales. 


La mejor escena de lucha:

Pese a que no está ni mucho menos a la altura de la saga, como ya he apuntado antes, el combate final sigue siendo lo más aprovechable de esta cinta. 

Más que en las peleas multitudinarias, donde Toyoda se pierde casi sin remedio, destaca (ojo SPOILER) el enfrentamiento final entre los dos líderes enemigos donde se usa la vista en primera persona y la cámara lenta para mostrar ciertos golpes con mayor contundencia. En esta escena en el tejado sentimos los puñetazos casi como si fueran infligidos sobre nosotros mismos, a lo cual ayuda el efectivo montaje. 

Esta pelea es, por lo tanto, el punto álgido de un film que desgraciadamente nos ofrece muy pocos momentos más para el recuerdo.


Resumen:
La aquí en España llamada "Crows 3" ("Crows Explode" en el resto del mundo) es una película desangelada que a mi juicio sólo disfrutarán los auténticos fans de los cómics o de las dos películas anteriores, pero que deja muy tocada a la franquicia de cara a futuras nuevas entregas que ya no creo que se realicen jamás.


Nivel de hostias: 🥊🥊