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lunes, 24 de agosto de 2026

Crítica de Fuera de las Sombras (Indonesia - EEUU, 2024) de Timo Tjahjanto

The Shadow Strays (Fuera de las Sombras)  forma parte de lo que podríamos llamar el Raidverse: esa corriente de cine de acción extremo, brutal y tremendamente físico nacida a raíz del impacto de The Raid y su secuela.

Dentro de esta escuela, Timo Tjahjanto es uno de los alumnos más aventajados de Gareth Evans. Ya lo demostró en Headshot y, sobre todo, en The Night Comes for Us, una de las pocas películas capaces de mirar de tú a tú, en fuerza y violencia, a las obras maestras de Evans.

Por desgracia, The Shadow Strays no llega a esas cotas.

Y no será por la acción, porque en ese apartado la película es una auténtica barbaridad: artes marciales pasadísimas de vueltas, tiroteos tremendamente explícitos, duelos con armas blancas y enfrentamientos encadenados contra enemigos que casi parecen jefes finales de un videojuego.

El problema está en todo lo demás. La historia resulta bastante pobre, el guion es demasiado trillado y los personajes intentan ser carismáticos sin conseguirlo del todo. Tjahjanto vuelve a demostrar que le sobra talento como artesano de la acción, pero que como narrador sigue siendo mucho más irregular.


La mejor escena de acción:

Para mí, el asalto inicial contra la guardia yakuza.

Es una auténtica declaración de intenciones: rápida, brutal, sangrienta y perfectamente diseñada para mostrar desde el principio el nivel de violencia y precisión técnica que va a manejar la película.

Probablemente sea el momento donde Tjahjanto consigue el mejor equilibrio entre coreografía, ritmo y contundencia antes de que el film empiece a caer en un exceso cada vez mayor.


Resumen:

The Shadow Strays es una película de acción espectacular, pero narrativamente bastante floja.

Tiene secuencias magníficas y una factura técnica de primer nivel, pero el guion impide que alcance el nivel de The Night Comes for Us o de las dos The Raid.

Aun así, para los aficionados a la acción ultraviolenta, física y pasada de vueltas, merece sobradamente la pena.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊

Crítica de Nadie 2 (Estados Unidos - Canadá - Japón, 2025) de Timo Tjahjanto, con Bob Odenkirk

Pese a la solvente dirección de Timo Tjahjanto, que por fin da su salto a Hollywood, y un puñado de buenas escenas de acción, el guion de Nobody 2 es tan pobre que termina echando por tierra casi todo lo que funcionaba en la estupenda primera entrega.

Y resulta especialmente decepcionante porque Tjahjanto parecía una elección perfecta. Después de películas como The Night Comes for Us, pocos directores actuales han demostrado semejante facilidad para representar una violencia física, rápida y brutal. Aquí deja algunos buenos momentos, pero está mucho más contenido y nunca consigue compensar una historia absurda, unos villanos caricaturescos y un tono excesivamente cómico.

Al menos, el apartado de especialistas sigue jugando en primera división. Greg Rementer regresa como diseñador y coordinador de stunts, acompañado por Kyle McLean, mientras que Kirk Jenkins se ocupa de las coreografías de lucha. Rementer es todo un peso pesado de la acción occidental moderna: trabajó en Atomic Blonde —ganando un Taurus World Stunt Award por su espectacular pelea— y posteriormente diseñó o coordinó acción en producciones como Nobody, Bullet Train, Bad Boys: Ride or Die o Red One. 

De hecho, las peleas fueron preparadas durante semanas y previsualizadas golpe por golpe antes del rodaje, algo que explica que, incluso cuando la película falla narrativamente, la acción mantenga un nivel técnico considerable.


La mejor escena de lucha:

Me quedo con la pelea del salón recreativo. Es física, divertida y aprovecha estupendamente el espacio y las máquinas, incluyendo falsos planos secuencia unidos mediante cortes ocultos.


Resumen:

Nobody 2 tenía a Timo Tjahjanto, Bob Odenkirk y un equipo de especialistas magnífico. Había talento de sobra para superar a la primera.

Pero un guion pésimo y un tono demasiado caricaturesco terminan desperdiciando gran parte de ese potencial.

Las hostias siguen funcionando. La película que las rodea, desgraciadamente, no.

Una auténtica decepción.


Nivel de hostias: 🥊🥊