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jueves, 27 de agosto de 2026

Crítica de The Storm Warriors (Hong Kong, 2009) de los Hermanos Pang

La magia y el encanto que hicieron de The Storm Riders una película tan memorable desaparecen casi por completo en esta desastrosa secuela.

The Storm Warriors comete tres errores especialmente graves. El primero es visual: gran parte de la acción transcurre en cuevas y escenarios cerrados que parecen decorados baratos rodeados de fondos digitales poco convincentes. Hay algunos hallazgos visuales interesantes y planos aislados con cierta fuerza, pero son demasiado escasos para compensar un conjunto sorprendentemente artificial.

El segundo problema está en los personajes. Apenas existe desarrollo dramático y resulta muy difícil implicarse emocionalmente con héroes o villanos. Todo parece estar construido únicamente para conducirnos de una escena fantástica a la siguiente.

Y el tercero, quizá el más imperdonable para El Arte de Hostiar, está en la acción. Las peleas son sorprendentemente mediocres, con demasiado movimiento de cámara, montaje frenético y muy poca sensación de coreografía real. En lugar de aprovechar el potencial marcial del reparto, la película intenta esconder sus carencias detrás de efectos, aceleraciones y ruido visual.

Los hermanos Pang demuestran aquí que no estaban especialmente preparados para manejar una producción fantástica de estas características.


La mejor escena de lucha:

El enfrentamiento contra el principal antagonista, interpretado por Simon Yam, es probablemente el momento más aprovechable.

No es una gran pelea, pero al menos concentra algo de tensión y permite disfrutar de una puesta en escena algo más clara que en otros combates del film.


Resumen:

The Storm Warriors es una secuela fallida en prácticamente todos los aspectos.

Tiene algún hallazgo visual aislado y un reparto atractivo, pero pierde la personalidad de la primera película, desaprovecha a sus personajes y ofrece unas escenas de acción muy por debajo de lo esperado.

Una fantasía vacía, artificial y completamente prescindible.


Nivel de hostias: 🥊

viernes, 5 de enero de 2018

Crítica de Crows 2 (Kurôzu zero II) (Japón, 2009) de Takashi Miike

Fuente de póster: IMDB
¨Crows Zero 2¨ sigue a pies juntillas la fórmula expuesta por el gran Takashi Miike en la primera entrega, así como también continúa la historia más o menos en el mismo punto donde aquélla nos dejó.

Así que los que disfrutaron con la primera parte, lo pasarán pipa con esta estupenda secuela, quizá algo más centrada en los combates que en la presentación de personajes (esto ya se hizo en la primera parte...), con un tono un poco más serio y dramático, y con mucha, mucha mala leche y acción salvaje.

Estoy seguro de que Takashi Miike disfrutó con la decadente y sucia representación del instituto Suzuran, quizá un reflejo de su propio instituto Kawachi de su ciudad natal Osaka, que según sus propias palabras era un sitio considerablemente duro, donde tuvo que aprender a desenvolverse por su cuenta... Algo que sin duda influyó más tarde en su cine y en su forma de representar la violencia. Y las dos entregas de ¨Crows Zero¨, son un vivo reflejo de ello.

Por lo demás, la cinta nos vuelve a ofrecer una adecuada banda sonora (con muchos temas rescatados de la primera película), el mismo reparto (algo muy de agradecer) y una realización ágil y virtuosa por parte de Miike, destacando el hábil manejo de la cámara tanto en las secuencias dramáticas, donde se mueve constantemente de forma concéntrica recalcando la suciedad de los entornos, como sobre todo en las impresionantes escenas de combate, donde no podemos sino mirar absortos y boquiabiertos el espectáculo ofrecido.


La mejor escena de lucha:

El combate final quizá no es tan rompedor y atractivo como el de ¨Crows Zero¨, pero su magnitud y su ¨ascendente¨ brutalidad son dignas de aplauso. Ver para creer, vaya.

Aquí volvemos a asistir a hostias de todos los colores, calibres y formas imaginables. Algo menos espectacular que la lluvia de la primera cinta, como ya he dicho, pero igual de violenta y salvaje sin duda.


Resumen:

Como únicos puntos negativos, quizá decir que no sorprende tanto como la primera parte, y que en ocasiones resulta algo reiterativa por la repetición de esquemas, lo cual la hacen bajar un poco la nota... Pero son fallos menores que no impiden que ¨Crows Zero 2¨, al igual que su precuela, sea una película absolutamente recomendable para cualquier aficionado al cine de acción y peleas en general.

Brutal, adictiva y espectacular a partes iguales. Y encima, con mensaje... ¿Qué más se puede pedir?


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

domingo, 19 de junio de 2016

Crítica de Merantau (Indonesia, 2009) de Gareth Evans con Iko Uwais

Fuente del póster: IMDB
Primera película del binomio Gareth Evans e Iko Uwais (director y actor respectivamente) antes de pasar a la fama internacional con la brutal ¨The Raid¨.

¨Merantau¨ es la típica historia de chico humilde de pueblo pero bestia de las artes marciales que desembarca en la gran ciudad para enfrentarse a mil peligros en forma de mafiosos (habitualmente occidentales) y personajes de semejante calaña. Vamos, que si has visto ¨Ong-Bak¨ o ¨Thai Dragon¨ no vas a encontrar nada nuevo argumentalmente hablando.

Pero ojo, lo bueno viene cuando la acción hace acto de presenta... Si Tony Jaa se caracteriza por un estilo más saltarín y circense a lo Jackie Chan, la personalidad de Iko Uwais como estrella de artes marciales iría más en la onda de Jet Li. Es decir... Contundencia pura y dura, pero con un estilo y movimientos muy depurados.

Uwais practica el arte marcial Pencak Silat que se caracteriza por sus rápidos contraataques y por ir al ritmo de la música. Es por eso que en las películas de Gareth Evans, y en ¨Merantau¨ todavía más que en ¨The Raid¨, la banda sonora tiene un papel protagonista y resulta muy prominente a lo largo de todo el metraje, marcando el compás de las escenas de acción.

De esa forma, en ¨Merantau¨ se apunta el estilo que haría a ¨The Raid¨ tan grande. Las escenas de lucha son bestiales, hay cierto gusto por la hemoglobina fácil y la cámara es ágil, siempre ofreciendo una perspectiva idónea, algo fundamental en una buena película de artes marciales.


La mejor escena de lucha:

Para mi gusto, la escena de lucha clave por todo lo que implica tanto argumentalmente como estilísticamente es la que enfrenta a Iko Uwais y al tan pequeño como impresionante Yayan Ruhian, el cual al igual que Uwais debutó con Gareth Evans en "Merantau" y también repetiría en todas sus películas posteriores.

Aquí se pone de manifiesto el increíble aprovechamiento de los espacios cerrados por parte de Evans propiciado por el propio estilo del Silat, que es un arte marcial perfecta para este tipo de filmaciones al basarse mucho en las distancias cortas y menos en las acrobacias y saltos tan típicos del kung fu. 

Esta salvaje y conmovedora pelea entre estas dos bestias del Silat resulta magistral y muy difícil de olvidar, siendo quizá la escena más importante y trascendental de toda la película.


Resumen:
Lástima que el argumento, como he apuntado antes, peque de falta de originalidad y que la cinta presente un claro exceso de metraje para la historia tan exigua que se nos narra, porque por lo demás Merantau es una película de artes marciales notable y que supone un buen aperitivo a lo que estaba por llegar pocos años más tarde.

De obligado visionado para los que disfrutaron con ¨The Raid¨ y su secuela, y también un excelente punto de partida para los que quieran introducirse en el cine de estas dos nuevas revelaciones del cine de artes marciales que son Iko Uwais y el más que talentoso director Gareth Evans.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊