Eso sí, Len Wiseman no está a la altura de Chad Stahelski. La película carece de la precisión, personalidad y sentido del ritmo de las cuatro entregas principales, y resulta significativo que Stahelski acabara participando directamente en la fotografía adicional y en el diseño de nuevas escenas de acción.
Ana de Armas realiza un enorme esfuerzo físico y está rodeada por un reparto estupendo, mientras que la aparición de Keanu Reeves sirve para integrarla de manera mucho más directa dentro de la cronología de la saga.
También resulta una pena comprobar el material eliminado. Las ediciones domésticas incluyen numerosas escenas extendidas y descartadas que desarrollan peleas y determinados aspectos narrativos; algunas ayudan a entender mejor conexiones que en el montaje cinematográfico quedan demasiado precipitadas.
La mejor escena de lucha:
Para mí, la magnífica pelea en la taberna de ambiente centroeuropeo, donde además aparece Daniel Bernhardt, todo un habitual de las producciones vinculadas a 87Eleven.
Es rápida, física, brutal y perfectamente legible, precisamente el tipo de acción que esperamos de este universo. Bernhardt vuelve a demostrar por qué continúa siendo uno de esos secundarios que elevan inmediatamente cualquier pelea en la que participa.
Resumen:
Ballerina está claramente por debajo de cualquiera de las cuatro películas principales de John Wick.
Tiene problemas de guion, una dirección irregular y algunas decisiones bastante absurdas, pero la fantástica acción, el esfuerzo de Ana de Armas y la intervención del equipo de Stahelski terminan salvando el conjunto.
Una incorporación imperfecta, pero muy disfrutable, al universo de 87Eleven.
Nivel de hostias: 🥊🥊🥊