El principal problema está en un guion flojo, genérico y sorprendentemente poco interesante. Cuando por fin llega la acción, uno ya está demasiado aburrido como para que ni siquiera las habituales coreografías de Evans consigan levantar por completo la película.
Y eso que técnicamente siguen siendo espectaculares. El problema es que aquí todo está llevado hasta tal extremo que por momentos roza lo ridículo, acercándose mucho más al tono hiperbólico de Gangs of London que a la precisión, claridad y contundencia de The Raid.
Evans sigue demostrando que funciona mucho mejor en el cuerpo a cuerpo que en los tiroteos. Las peleas físicas son claramente lo mejor de la cinta, pero ni siquiera ellas consiguen compensar un conjunto tan irregular.
Tampoco ayuda un Tom Hardy que parece funcionar con el piloto automático puesto, acompañado por un reparto bastante poco inspirado. A eso hay que sumar unos efectos digitales y unos escenarios artificiales que terminan restando todavía más fuerza al resultado.
La mejor escena de lucha:
El tramo final contiene los mejores momentos de combate cuerpo a cuerpo, donde Gareth Evans vuelve a demostrar parte de su talento para la violencia física y las coreografí
as contundentes.
Aun así, queda muy lejos de sus mejores trabajos.
Resumen:
Havoc es una decepción considerable.
Tiene algunos destellos del Gareth Evans que todos conocemos, pero quedan sepultados bajo un guion anodino, una acción excesivamente exagerada y una puesta en escena demasiado artificial.
Al final, más que satisfacer las ganas de volver a ver a Evans en plena forma, consigue que echemos todavía más de menos una hipotética The Raid 3.
Nivel de hostias: 🥊🥊