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jueves, 20 de agosto de 2026

Crítica de Érase una Vez en China 2 (Hong Kong, 1992) de Tsui Hark, con Jet Li

Segunda entrega de la serie sobre Wong Fei-Hung que Tsui Hark realizó durante los años noventa, repitiendo con Jet Li en un papel protagonista que le viene como anillo al dedo y contando esta vez con la presencia de Donnie Yen como uno de sus principales adversarios.

Esta segunda parte presenta una narración algo más estructurada y menos caótica que la película original. También es una cinta menos coral y más centrada en sus personajes principales, profundizando algo más en Wong Fei-Hung como médico, en su defensa de los métodos tradicionales chinos frente a las influencias occidentales y en su relación con la prima Yee.

Las escenas de acción vuelven a ser espectaculares, aunque en esta ocasión Tsui Hark y Yuen Woo-Ping recurren en exceso a ciertos trucos visuales destinados a impresionar al espectador, especialmente el uso de cables y la cámara rápida. Son recursos que terminan restando algo de contundencia y realismo a unos combates que, por lo demás, poseen un nivel técnico altísimo.


La mejor escena de lucha:

El gran enfrentamiento entre Jet Li y Donnie Yen es, sin duda, el momento cumbre de la película. Dos auténticos monstruos de las artes marciales enfrentados en una coreografía rapidísima, imaginativa y espectacular que se encuentra entre los combates más recordados del cine de Hong Kong de los noventa.

Muy cerca queda también la magnífica secuencia en la guarida del Loto Blanco.


Resumen:

Érase una vez en China II es una secuela notable, algo más ordenada narrativamente que la primera entrega y con algunas peleas absolutamente memorables.

Para mí queda ligeramente por debajo de la original, sobre todo por el abuso de cables y aceleraciones, pero continúa siendo una película imprescindible y una pieza fundamental en la consolidación de Jet Li como gran estrella de las artes marciales de los noventa.


Nivel de hostias: 🥊🥊🥊🥊

Crítica de The Master (Hong Kong, 1992) de Tsui Hark, con Jet Li

The Master fue un fallido intento de introducir a la ya consagrada estrella de las artes marciales Jet Li en el mercado norteamericano a finales de los años ochenta.

Y lo cierto es que el proyecto fracasó con bastante razón. Más allá de presentarnos una historia extremadamente pobre, la película está rodada de forma bastante torpe por un Tsui Hark sorprendentemente poco inspirado. Un director capaz de ofrecer auténticos excesos visuales y secuencias frenéticas cuando está en forma, pero que aquí deja demasiados momentos descuidados, escenas repetitivas, situaciones bastante casposas y algunas interpretaciones directamente vergonzosas.

Tampoco ayuda un guion paupérrimo, plagado de situaciones absurdas y personajes muy poco desarrollados, que provoca que buena parte del metraje resulte aburrido pese a tratarse de una película de artes marciales protagonizada por uno de los mayores talentos físicos de su generación.


La mejor escena de lucha:

Sin duda, el enfrentamiento final en la azotea entre Jet Li y Jerry Trimble.

Es prácticamente el único momento en el que la película alcanza el nivel que cabría esperar de sus implicados. Trimble aporta una presencia física considerable y Jet Li demuestra, una vez más, por qué ya entonces era una estrella absoluta del género.

La pelea es rápida, contundente y bastante más inspirada que todo lo visto anteriormente, convirtiéndose con diferencia en lo mejor de la película.

También se salvan algunas de las coreografías protagonizadas por Jet Li a lo largo del film, donde su velocidad y precisión consiguen levantar momentáneamente una producción que, por desgracia, nunca termina de encontrar el tono adecuado.

Pero poco más.


Resumen:

The Master es una curiosidad dentro de la filmografía de Jet Li y Tsui Hark, pero difícilmente puede considerarse una buena película.

Su pobre guion, sus interpretaciones, la irregular puesta en escena y un desarrollo sorprendentemente aburrido hacen que únicamente merezca la pena por algunas peleas y, especialmente, por su enfrentamiento final entre Jet Li y Jerry Trimble.

Para completistas del género o seguidores incondicionales de Jet Li. Para el resto, hay muchísimas opciones mejores.


Nivel de hostias: 🥊🥊