Road House, también conocida como De Profesión: Duro en España es divertida, excesiva y tremendamente representativa del cine de acción de los 80, pero también una película que ha envejecido bastante mal.
Su principal baza es Patrick Swayze, que aprovecha su extraordinaria preparación física como bailarín y el entrenamiento específico de combate realizado para la película. No era un artista marcial profesional, pero su coordinación, flexibilidad y capacidad para memorizar movimientos hacen que resulte bastante convincente en las peleas.
La presencia de Benny "The Jet" Urquidez en el equipo de especialistas aporta además auténtica experiencia marcial a una cinta donde los combates son físicos, directos y muy propios de su época.
El problema es que Road House acumula demasiados excesos. Su actitud hipermasculina resulta hoy bastante más cansina y el último acto se vuelve directamente absurdo, abandonando cualquier coherencia para entregarse a una escalada de violencia bastante ridícula.
La mejor escena de lucha:
El enfrentamiento entre Dalton y Jimmy.
Es probablemente la pelea más recordada de la película, larga, física y contundente, y el momento donde mejor se aprecia el esfuerzo de Swayze para resultar creíble como luchador.
Resumen:
Road House conserva cierto encanto ochentero y un Patrick Swayze entregado, pero su machismo exagerado, su guion simplón y un tramo final completamente disparatado pesan demasiado.
Se deja ver por nostalgia y por algunas buenas peleas, pero está lejos de ser una gran película de acción.
Nivel de hostias: 🥊🥊